Quiere ganar guerras

Trump invertirá en armas $54 mil millones

A
1 de marzo, 2017 - 10:04 am
Con información de El País

A este aumento le quiere añadir una bajada general de impuestos, el desmantelamiento de la reforma sanitaria (Obamacare) y una desregulación financiera intensa

Foto: AFP

Washington — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió poner en marcha el mayor rearme en una década, y ordenó elaborar un presupuesto con un incremento de 54 mil millones de dólares (9,3%) en los gastos de defensa.

La histórica subida será compensada con un plan de recortes general, especialmente duro con la partida de ayuda exterior. El tijeretazo, aunque evita tocar los dos capítulos de gasto políticamente más sensibles, pensiones y asistencia sanitaria, muestra que Trump está dispuesto a iniciar una nueva escalada militar para hacer cumplir sus sueños de grandeza.

«Tenemos que empezar a ganar guerras otra vez», clamó. «Antes decíamos que Estados Unidos jamás perdía una guerra, ahora no ganamos ninguna. Es inaceptable», dijo.

A tal fin, no solo quiere lanzarse al avispero islámico, sino que ha despreciado públicamente el tratado de limitación de armas nucleares con Rusia y el jueves pasado anunció su deseo de ampliar el arsenal atómico: «Soy el primero que querría ver al mundo sin armas, pero no podemos quedarnos por detrás de ningún país, aunque sea amigo. Nosotros tenemos que estar a la cabeza de la manada».

«Reforzar el sector militar es barato. Estamos comprando paz y afianzando nuestra seguridad nacional. Además es un buen negocio. ¿Quién construirá los aviones y barcos? Trabajadores americanos», escribió en su obra programática América lisiada.

Alarmados por su baja valoración, Trump y sus consejeros quieren superar los filtros mediáticos y alcanzar directamente al electorado. La conversión de los primeros vaivenes presupuestarios en una declaración política de alta potencia busca esa meta.

120 generales retirados se rebelan

El recorte para sufragar su gigantesco presupuesto militar ha sido criticado por 120 generales y almirantes retirados, entre ellos figuras tan destacadas como el antiguo director de la CIA, David Petraeus, o el exjefe las fuerzas armadas, George Casey.

En una misiva dirigida a los líderes del Congreso y a los principales secretarios gubernamentales, este grupo de antiguos altos mandos alerta del riesgo que supone reducir, como pretende Trump, el gasto del Departamento de Estado y sus programas de ayuda exterior.

«Sabemos por nuestro servicio de armas que muchas de las crisis que nuestra nación enfrenta no tienen solo una solución militar. Y esto incluye desde hacer frente a la violencia extremista de grupos como ISIS en el norte de África u Oriente Próximo hasta prevenir pandemias como el Ébola o estabilizar Estados débiles y frágiles que pueden detonar la inestabilidad», indica la carta.

Para los generales retirados, el servicio diplomático y sus agencias de cooperación, como Usaid, resultan absolutamente necesarias para el mantenimiento del orden y la paz. «Son críticas para prevenir el conflicto y reducir la necesidad de enviar a nuestros hombres y mujeres al frente», dicen.

«Dependencia a las armas»

Los militares recuerdan que reducir los fondos del Departamento de Estado implica depender peligrosamente de las armas: «Los militares pueden dirigir la lucha contra el terrorismo en el campo de batalla; pero necesitan de socios civiles fuertes en el combate contra los inductores del extremismo», manifestaron.

Por todo ello, piden que el gobierno asegure los recursos para que la diplomacia prosiga con su trabajo frente a las amenazas globales que acechan a Estados Unidos. «No es tiempo de una retirada», concluye la misiva.

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