En declaraciones al Wall Street Journal (WSJ)

Trump afirma que podría levantar las sanciones a Rusia

Nota A
15 de enero, 2017 - 9:28 am
Redacción / AFP

La ceremonia de investidura de Donald Trump como presidente de EE UU contará con un despliegue de seguridad del Servicio Secreto, la Guardia Nacional y el FBI 

Foto: AFP

EE UU — El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió que podría levantar las sanciones a Rusia y que no respetará la política de «una China» —que no reconoce la independencia de Taiwán— a menos que Pekín mejore sus políticas comercial y cambiaria.

Trump declaró al Wall Street Journal (WSJ) que mantendrá intactas «al menos durante algún tiempo» las sanciones impuestas el mes pasado a Rusia por la administración de Barack Obama debido a los presuntos ciberataques de Moscú para influir en la elección presidencial estadounidense.

Pero, si Rusia ayuda a Estados Unidos en objetivos clave como la lucha contra los yihadistas, Trump sugirió que podía anular dichas medidas. Y está preparado para reunirse con el presidente ruso Vladimir Putin tras su investidura el 20 de enero, agregó.

En cuanto a la práctica estadounidense de no reconocer diplomáticamente a Taiwán, Trump aseguró: «Todo es negociable, incluida la política de una China».

El presidente electo ya disgustó al régimen de Pekín, aceptando una llamada telefónica de felicitación del presidente de Taiwán Tsai Ing-Wen  tras ganar la elección.

Una decisión que defendió en la entrevista al WSJ: «El año pasado les vendimos material militar por valor de 2 mil millones de dólares. Podemos venderles 2 mil millones de dólares del material militar más sofisticado pero no se nos permite aceptar una llamada. Antes que nada, habría sido muy grosero no aceptar esa llamada».

Seguridad máxima

Durante  la ceremonia de investidura de Donald Trump como nuevo presidente, el próximo viernes 20 de enero, se tiene previsto la movilización de unos 28 mil agentes, incluyendo el Servicio Secreto, la Guardia Nacional, el FBI (policía federal) y la policía regional, para garantizar la seguridad de la ceremonia.

El día arrancará con ofrendas florales en el Cementerio Nacional de Arlington, luego tendrá lugar el juramento del nuevo presidente, seguido por la caravana por el centro de Washington, una gala  y, finalmente, una ceremonia religiosa en la catedral.

Los techos de todos los edificios próximos estarán tomados por francotiradores, el FBI tendrá detectores de radiación, químicos y biológicos en toda la zona, y las autoridades estarán protegidas por gruesos vidrios antibala.

La seguridad estima una concentración de entre 700 mil y 900 mil personas, incluyendo allí al menos unos 99 grupos que planean realizar protestas.

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