Tensión racial en EE UU llega a Nueva York

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5 de diciembre, 2014 - 3:13 pm
Redacción Diario Qué Pasa

«No puedo respirar. No puedo respirar. ¡No puedo respirar!», grita Garner. Hasta ocho veces se le escucha repetir la súplica.

En Estados Unidos, un agente de la policía de Nueva York, Daniel Pantaleo, no enfrentará juicio por la muerte de Eric Garner, un hombre negro desarmado a quien trató de arrestar por vender cigarrillos sueltos en la calle. Así lo dictaminó el miércoles un gran jurado que revisó el caso. La indignación no se hizo esperar, lo mismo que las protestas, movilizando a Nueva York con manifestaciones en contra de la decisión.

Un hecho que ha causado una extensa polémica es la táctica que el agente utilizó durante el intento de arresto: la llamada llave del estrangulamiento, que se pudo observar en un video que dio vueltas por el mundo.

¿Qué es?

Cuando salió a la luz el video del incidente el comisario de la policía de la ciudad de Nueva York, Bill Bratton, dijo: «Según la definición de la Guía de Patrulla del Departamento de Policía, parecería haber sido una llave de estrangulamiento».

En la secuencia, grabada con un teléfono celular, se ve a Pantaleo, sin uniforme, rodeando con su brazo el cuello de Garner, apretando y reduciéndolo.

En un punto, Pantaleo empieza a aplastarle la cabeza contra el suelo.

«No puedo respirar. No puedo respirar. ¡No puedo respirar!», grita Garner. Hasta ocho veces se le escucha repetir la súplica. Pero ya tiene encima, además de Pantaleo, otros cuatro agentes.

Según la guía que menciona el comisario, una llave de asfixia consiste en «cualquier presión aplicada en el cuello o la tráquea que pueda obstaculizar la respiración o reducir la entrada de aire».

¿Cómo se aplica?

El origen de la llave de estrangulamiento hay que buscarlo en las artes marciales, como el yudo.

En estas disciplinas se denomina «shime waza», señala a la BBC Gary Golz, el presidente de la Asociación de Yudo de Estados Unidos.

Golz ha sido asesor en técnicas de defensa del Departamento de Policía de Los Ángeles, EE UU.

Indica que existen variaciones de esta técnica y matiza que se trata más de estrangular que de asfixiar. «Si se asfixian, algo estás haciendo mal», dice.

Con el movimiento se aplica presión sobre la arteria carótida en el cuello, restringiendo así el flujo sanguíneo hacia el cerebro.

«Debería ser una llave indolora, para noquearte y hacerte sentir algo mareado. Si es así, está bien», informa el experto.

En judo, el movimiento debería durar entre tres y 15 segundos, según Golz. «Después de ese tiempo adquiere otra dimensión. La persona a la que se le aplica se desmayará. Y si dura más, podría morir».

Sin embargo, Golz cree que para las fuerzas de seguridad podría ser una técnica muy efectiva para contener a la gente, «siempre que estén bien entrenadas de manera adecuada», matiza.

«Lo que ocurre es que muchos policías no tienen las habilidades de los yudocas, que llevan haciendo estas llaves 5-10 años».

¿Se permite su uso?

Aunque hubo recomendaciones sobre su uso en el pasado, en 1985 se restringió su uso.

Pero fue en 1993 cuando el Departamento de Policía de Nueva York prohibió la llave de estrangulamiento, poco después de que cinco policías fueran enjuiciados por matar a un joven de 21 años, Federico Pereira, «asfixiándolo de forma traumática».

Y la mayoría de los departamentos de policía de Estados Unidos la han vetado también.

Sin embargo, a pesar de que no la deberían usar, algunos de los agentes de la ciudad de Nueva York la aplican.

Así lo confirmó un informe de la Junta de Revisión de las Quejas Civiles de la Ciudad de Nueva York (CCRB, por sus siglas en inglés), publicado en octubre de este año.

La investigación se basa en las 1.128 quejas recibidas en los últimos cinco años y medio relativas a esta técnica. Según el documento, entre julio de 2013 y el mismo mes de 2014 la policía de la ciudad aplicó 219 llaves de estrangulamiento.

Y concluye que el Departamento de Policía de Nueva York ha fracasado a la hora de instruir a sus oficiales.

Por ejemplo, Pat Lynch, el presidente de la Asociación Benévola de Patrulleros (PBA, por sus siglas en inglés), un sindicado que representa a los policías de la ciudad de Nueva York, asegura que Pantaleo «no utilizó la táctica (de estrangulamiento)».

«Solo estaba reduciendo a la persona de la forma en la que estamos capacitados para hacerlo», añade.

Pero no solo son los agentes los que no tienen claro cuándo el movimiento que aplican es esta llave vetada.

La confusión alcanza a los que deben investigar las quejar por el uso de esta técnica. «Para algunos investigadores una llave de estrangulamiento es tal solo si con ella se restringe la respiración, mientras que para otros lo es siempre que exista una presión, aunque no se llegue a limitar el aliento», señalaba la CCRB.

¿Debería estar prohibida?

Más allá de si se cumple o no la norma, el Departamento de Policía de Nueva York ha advertido a sus agentes de que no usen la llave «por rutina».

Y que lo hagan solo en caso de que «la vida del policía o de alguna otra persona esté en riesgo y la llave de estrangulamiento sea el método menos peligroso para inmovilizar que tengan a su disposición».
También, hay quien cree que sí se debería utilizar como técnica habitual.

Esa es la posición de Mike Codella, un sargento retirado del Departamento de Policía de Nueva York que dirige una academia de Jiu-Jitsu, otra arte marcial, en Staten Island.

«Si tu vida está seriamente en peligro tienes que utilizar cualquier técnica para derrotar al que te está atacando», opina.

Por contra, hay quien defiende que la llave de estrangulamiento debería estar prohibida por ley.

Como el senador estatal de Nueva York, Rubén Díaz, quien con ese objetivo presentó el 22 de julio de este año un proyecto de ley.

«Lo que propongo con este proyecto es que se impongan sanciones criminales» a cualquier persona que en Nueva York use esta práctica contra otra persona, afirmó.

Uso «excesivo» de fuerza en Cleveland

En medio del debate nacional sobre el tema, el secretario de justicia estadounidense, Eric Holder, informó ayer que la policía de Cleveland, en la mira por la muerte del niño negro Tamir Rice, hizo un uso «excesivo» de la fuerza en el pasado, según el resultado de una investigación federal llevada a cabo desde hace un año y medio.

«La investigación resolvió que hay motivos para creer que la policía de Cleveland (…) practica un uso de la fuerza irrazonable e inútil, violando la cuarta enmienda de la Constitución», aseguró Holder, él mismo un hombre negro, durante una visita a Cleveland.

La investigación evaluó las prácticas de uso de la fuerza en la policía de la ciudad, donde varios incidentes importantes fueron constatados en el pasado. Rice fue abatido a finales de noviembre por un agente cuando manipulaba un arma de juguete en una zona recreativa.

Recrudece la indignación

Las protestas surgidas nuevamente en Nueva York tras la decisión sobre el caso Garner, son producto de la muerte de Eric Garner, de 43 años, ocurrida el pasado 17 de julio. Su muerte fue grabada por transeúntes que pasaban por el lugar y ampliamente difundidas por las redes sociales.

En el video, grabado por un testigo, se ve a Garner rehusándose verbalmente a ser esposado por el policía, que, según los medios locales, quería arrestarlo por vender cigarrillos ilegalmente en el barrio de Staten Island.

El policía Daniel Pantaleo respondió tumbando a Garner al suelo y aparentemente haciéndole la llave al cuello, lo que está prohibido bajo las políticas del Departamento de Policía de Nueva York.

Un segundo video, que parece haber sido grabado poco después del incidente, muestra a Garner acostado en la acera.

Tres minutos después llegaron los médicos, lo montaron a una ambulancia y, ante la pregunta de un transeúnte sobre por qué nadie estaba tratando de resucitarlo, un oficial respondió «porque está respirando». Garner murió poco después.

Fotos: Agencias

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