El bloque socialista terminó cediendo

Rajoy repite como presidente de España

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24 de octubre, 2016 - 9:43 am
Agencias

PSOE respaldó con 139 síes contra 96 noes la opción de abstenerse en la próxima votación de investidura

Foto: Agencias

España — Los socialistas españoles decidieron ayer domingo facilitar la semana próxima la investidura del conservador Mariano Rajoy como presidente del gobierno, después de diez meses de parálisis política.

En una reunión en la sede nacional en Madrid, el comité federal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) respaldó con 139 síes contra 96 noes la opción de abstenerse en la próxima votación de investidura, con lo que se evita la perspectiva de unas nuevas elecciones en diciembre, que serían las terceras en sólo un año.

Gracias a esto, Rajoy, en el poder desde diciembre de 2011, podría ser investido al final de la semana entrante, horas antes de que expire el plazo legal, el 31 de octubre, más allá del cual deberían disolverse las cámaras.

Se vislumbra así el fin de más de 300 días de bloqueo político, en los que el Partido Popular (PP) de Rajoy, vencedor sin mayoría absoluta en las dos últimas elecciones generales, fue incapaz de sumar apoyos suficientes para formar un nuevo ejecutivo y echar a andar con normalidad la nueva legislatura.

Las socialistas acudieron divididos al cónclave, entre los partidarios de resignarse a la oposición y los defensores a ultranza del no a Rajoy, «huérfanos» después de que su líder Pedro Sánchez se viera obligado a dimitir como secretario general hace tres semanas.

Las dos resoluciones rivales presentadas, prefirieron la que propugna que «la repetición de las elecciones es perjudicial para el interés de España» y podría tener «efectos muy negativos para el Partido Socialista», que cosechó los peores resultados de su historia en los comicios de diciembre y junio.

Con 85 de los 350 escaños en la cámara baja (frente a los 137 del PP), la resolución vencedora llama a ejercer «el liderazgo de la oposición parlamentaria», por parte de un partido que teme verse desbancado por su gran rival en la izquierda, Podemos.

Tras la decisión de este domingo queda sin embargo un partido muy dividido, y que en breve deberá enfrentar la delicada cuestión de liderazgo.

La semana entrante, el grupo parlamentario socialista deberá detallar si la abstención es en bloque, o si lo harán sólo 11 diputados, el mínimo indispensable para que la investidura de Rajoy salga adelante.

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