Protestas en Cataluña tras detención de 14 altos miembros del gobierno regional

Pro-referendum demonstrators gather during a protest near the Economy headquarters of Catalonia's regional government in Barcelona on September 20, 2017.
Thousands took to the streets of Barcelona as Spanish police detained 13 Catalan government officials in a crackdown ahead of an independence referendum which Madrid says is illegal. With tensions mounting, separatist organisations called for more people to protest as leaders in the northeastern region pressed ahead with preparations for the October 1 vote despite Madrid's ban and a court ruling deeming it unconstitutional. / AFP PHOTO / PAU BARRENA
21 de septiembre, 2017 - 1:51 pm
Jennifer Borrego / [email protected] / con información de AFP

En el centro de Barcelona, se encontraban concentradas unas 10 mil personas. «Fuera las fuerzas de ocupación» y «votaremos», se escuchaba en la manifestación

Foto: AFP

Barcelona — Miles de catalanes tomaron las calles el miércoles tras la detención de 14 miembros del gobierno de esta región que busca organizar un referéndum de autodeterminación prohibido por la justicia, mientras el presidente catalán acusó a Madrid de imponer de facto un estado de excepción.

En el centro de Barcelona, se encontraban concentradas unas 10 mil personas. «Fuera las fuerzas de ocupación» y «votaremos», se escuchaba en la manifestación.

Durante la jornada, 14 funcionarios del gobierno catalán fueron detenidos, indicaron fuentes policiales, entre ellos figura Josep María Jove, número dos de la vicepresidencia regional, señaló un portavoz del ejecutivo regional. Son sospechosos de delitos de «desobediencia, prevaricación y malversación», informó la Corte Superior de Justicia de Cataluña, sin dar detalles de la investigación.

Con sus acciones, el Estado español ha «impuesto de facto un estado de excepción», denunció el presidente catalán, el independentista Carles Puigdemont, quien insistió en convocar a los catalanes a votar en la consulta «frente a un régimen represivo e intimidatorio». El Ejecutivo catalán reiteró así su convicción de realizar el referéndum el 1 de octubre, pese a prohibirlo el Tribunal Constitucional, que había advertido a un millar de altos cargos no organizarlo, so pena de exponerse a consecuencias judiciales.

«Fuera policía española»

El gobierno central «está cumpliendo con su obligación» y «el Estado de derecho funciona», afirmó el jefe de gobierno, Mariano Rajoy, haciendo un llamado a «volver a la normalidad».

El jefe de gobierno pidió además a los independentistas catalanes que renuncien a su «escalada de radicalidad y de desobediencia» mientras miles de ellos protestaban por la detención de políticos ante el referéndum de autodeterminación.

«Renuncien de una vez a esta escalada de radicalidad y de desobediencia (…) Están a tiempo de evitar males mayores», dijo en un discurso Rajoy, que busca impedir esta votación convocada por el gobierno regional desoyendo a la justicia española.

«Ha llegado el momento. Resistimos pacíficamente. Salimos a defender desde la no violencia nuestras instituciones», escribió en Twitter Jordi Sánchez, presidente del movimiento independentista Asamblea Nacional de Cataluña (ANC), que junto a otras organizaciones en la región llamaron a protestar.

«Si Rajoy persiste en esta estrategia represiva encontrará todo el catalanismo unido en su diversidad defendiendo derechos y libertades», advirtió en Twitter Ada Colau, alcaldesa izquierdista de Barcelona.

En las calles de Barcelona, los ánimos se caldearon por momentos. Cientos de manifestantes congregados frente al departamento de Exteriores de la Generalitat bloquearon por horas la salida de vehículos de la Guardia Civil.

«Fuera, fuera, policía española», gritaban varios centenares de personas frente a la sede de la CUP, partido separatista de extrema izquierda aliado del gobierno regional.

Quieren votar

Este miércoles la Guardia Civil anunció haber confiscado cerca de 10 millones de papeletas de votación para el referéndum.

En paralelo, el Ministerio de Hacienda congeló las cuentas del Ejecutivo catalán, reduciendo drásticamente la autonomía financiera de la región.

En las elecciones regionales de 2015, los independentistas obtuvieron el 47,6% de los votos y los defensores de seguir en España el 51,28%.

El 70% de los catalanes está a favor de zanjar la cuestión a través de un referéndum legal, según las encuestas.

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