Legionarios de Cristo piden perdón

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7 de febrero, 2014 - 12:39 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Agencias

La histórica declaración de perdón, que contiene diez puntos, rompe en forma clara y directa con Marcial Maciel, reconoce como «incomprensible incoherencia» que se haya presentado por décadas como sacerdote

Roma — La congregación ultraconservadora Legionarios de Cristo rompió este jueves con su atroz pasado marcado por la pedofilia de su fundador, el mexicano Marcial Maciel, y sueña con renacer de la mano del papa Francisco empeñado en limpiar los escándalos de la Iglesia.

Con una petición colectiva de «perdón», por «los comportamientos graves y objetivamente inmorales» cometidos por Maciel, pronunciada a través de un comunicado divulgado en Roma tras una serie de reuniones extraordinarias, el movimiento, presente en casi toda América Latina, intenta «iniciar una nueva etapa» después de estar al borde de la disolución por haber protagonizado uno de los mayores escándalos de la Iglesia.

«Queremos expresar nuestro hondo pesar por el abuso de seminaristas menores de edad, los actos inmorales con hombres y mujeres adultos, el uso arbitrario de su autoridad y de bienes, el consumo desmesurado de medicamentos adictivos y el haber presentado (Maciel, ndr) como propios escritos publicados por terceros», sostiene la petición oficial de perdón, en la que expresa también su «solidaridad» con las víctimas.

El comunicado fue divulgado un día después de que el Comité para los derechos del Niño de las Naciones Unidas condenara al Vaticano por el encubrimiento por décadas de sacerdotes que abusaban de menores, —como ocurrió con Maciel—, siendo una de las condenas más duras que ha recibido la Iglesia católica por parte de una entidad internacional.

Borrón y cuenta nueva

El pedido de perdón no solo rompe con su fundador y líder carismático, fallecido a los 88 años en el 2008, sino que también reconoce y condena la actitud de sus máximos responsables con las víctimas, por haberlas desoído, entre las mayores críticas hechas en el informe de la ONU.

«Reconocemos con tristeza la incapacidad inicial de creer los testimonios de las personas que habían sido víctimas de Maciel, el largo silencio institucional y, más adelante, los titubeos y errores de juicio a la hora de informar a los miembros de la congregación y a las demás personas. Pedimos perdón por estas deficiencias que han aumentado el dolor y desconcierto de muchos», reconoce la Legión.

La congregación conservadora, fundada en 1941, logró por décadas ocultar las denuncias contra Maciel y contó con la protección de altos jerarcas del Vaticano durante el pontificado de Juan Pablo II (1978-2005), quien consideraba a los legionarios un ejemplo de virtud católica.

Después de la muerte de Maciel y de que hubiera sido en 2006 relegado al silencio por orden de Benedicto XVI tras ser condenado por pedofilia, se descubrieron otros horrores cometidos por el fundador, entre ellos el haber abusado de los hijos que tuvo con dos mujeres, a las que engañaba diciendo que era soltero, así como su adicción a la morfina y sus negocios oscuros.

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