Investigan caso de pederastia en colegio católico español

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5 de octubre, 2015 - 3:42 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Fotos: Agencias

Luego de que un exalumno, que ya ha alcanzado la mayoría de edad,  presentara una querella criminal en los juzgados de Getxo contra el preceptor (la persona encargada de guiar su proceso formativo a través de una formación humana en valores, en la terminología de la prelatura) del prestigioso Colegio Gaztelueta que el Opus Dei tiene en la localidad vizcaína de Leioa (Vizcaya), por agresión sexual, abusos sexuales y contra la integridad moral, el papa.

La, hasta ahora, supuesta víctima indica que los hechos ocurrieron en los años 2008/ 2009 cuando apenas contaba con 12 años, quien describe la situación de abuso de la siguiente manera: «Era cerrar la puerta del despacho y bajar las persianas. Si yo quería salir de allí no podía (…). Me enseñaba fotos de chicas en bikini o desnudas. Y me decía: ‹Fíjate en esta chica, mira qué buena está› (…) Me tocaba los muslos, la espalda, la tripa, y alguna vez, para enseñarme las notas en el ordenador, me exigía ponerme encima de sus rodillas y yo notaba algo duro debajo de mí (…). Hubo una cosa que no me he atrevido jamás a decir, ya que no es plato de buen gusto comentar esto…».

El resto de los detalles del relato los conoce el propio Papa Francisco, quien, en una carta escrita de su puño y letra para contestar a los padres, difundida en las redes sociales y dadas a conocer por la BBC, anuncia que el Vaticano va a llegar hasta el final del escándalo. Es una sencilla postal navideña. En el remite del sobre, una dirección y una inicial: F. Dice así: «De mi mayor aprecio en Cristo: Le agradezco su carta y la documentación adjunta. Lo primero que me viene decirle es que, por favor, me sienta cercano con mi oración. Es muy dura la cruz. Pido para que el Señor le ayude a llevarla».

Además, hoy mismo (diciembre de 2014) envío la documentación a la Congregación para la Doctrina de la Fe para que instruyan el juicio canónico al educador y al colegio pero sin molestar al chico. Quedo a su disposición. A usted y a su familia le deseo un santo y esperanzador año 2015. «Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Y, por favor, no se olvide de rezar y hacer rezar por mí. Fraternalmente. Francisco».

La diligencia del Pontífice desde Roma contrasta con la tibieza de la justicia en España.

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