La compañía italiana, propietaria de Chrysler, anuncia mil millones de inversión en Michigan y Ohio

Fiat y Volkswagen dicen si a Trump y fabricarán más en EE.UU.

Fiat-Chrysler y Volkswagen se han unido a Ford y General Motors
9 de enero, 2017 - 5:28 pm
Agencias

Fiel a la máxima que lanzó durante la campaña presidencial, de «gestionar el país como una empresa», el magnate neoyorquino se ha propuesto también dirigir a las grandes compañías automovilísticas, que están modificando sus planes de inversión y de contingencia

Foto: ABC

EEUU – Las grandes compañías de automóviles decidieron acatar la petición del futuro presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no se detiene. Las compañías Fiat-Chrysler y Volkswagen se han unido a Ford y General Motors en su determinación de fabricar más vehículos en Estados Unidos. Fiel a la máxima que lanzó durante la campaña presidencial, de «gestionar el país como una empresa», el magnate neoyorquino se ha propuesto también dirigir a las grandes compañías automovilísticas, que están modificando sus planes de inversión y de contingencia a medida que se acerca la toma de posesión de Trump, el 20 de enero.

La compañía italiana Fiat, propietaria también de la emblemática casa estadounidense Chrysler, tampoco ha podido resistir la presión. El anuncio de destinar mil millones de dólares a sus plantas de Michigan y Ohio, que supondrán en total la creación de 2.000 puestos de trabajo, cayó como una bendición en ambos estados. En ellos, miles de trabajadores de raza blanca (el perfil del denominado blue collar) cambiaron su tradicional voto demócrata por el de Trump el pasado 8 de noviembre, una de las grandes claves de la inopinada victoria electoral del candidato republicano. Al igual que los gestores de otras empresas, el director ejecutivo de Fiat Chrysler, Sergio Marchionne, justificó un cambio de discurso que vuelve a convertir «Estados Unidos en gran centro de producción».

Volkswagen también dio su brazo a torcer este lunes. Aunque no reducirá su presencia en México, su director ejecutivo, Herbert Diess, anunció que producirá «más coches eléctricos en Estados Unidos cuando Trump esté en la Casa Blanca». La compañía alemana no está para desafiar al nuevo presidente, tras su debilitamiento por el escándalo de los motores trucados. Diess insinuó que la multinacional podría ampliar su planta instalada en Chattoonaga (Tennessee), donde 3.200 empleadas fabrican en la actualidad el modelo Passat.

Bajo la amenaza de aplicarles una tarifa del 35% a la importación de productos del exterior, que Trump resume en esta frase habitual en Twitter, «fabrica en EE.UU. o paga en la frontera», las compañías automovilísticas norteamericanas han ido cediendo y dando a conocer inversiones no previstas en Estados Unidos, en detrimento de las que planeaban en otros países, fundamentalmente México. Una decisión que toman con la promesa de Trump de ayudas públicas y a sabiendas de que los mayores costes laborales pueden perjudicar seriamente su competitividad ante las casas extranjeras.

 

Comente