Enfrentamiento entre Ejército y FARC dejó cinco soldados muertos

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20 de diciembre, 2014 - 11:56 am
Redacción Diario Qué Pasa

«Es un cese unilateral indefinido, pero eso no nos amarra a que tengamos que dejarnos matar cuando vengan a agredirnos». Las FARC tienen el ojo puesto en la Sierra de Perijá.

Colombia/Cuba — El guerrillero Carlos Lozada señaló ayer que se mantiene la tregua que comenzará a partir de hoy.

«Los hechos serán los que irán definiendo la posición que tomaremos», dijo Lozada desde La Habana. De igual manera, señaló: «Es un cese unilateral indefinido, pero eso no nos amarra a que tengamos que dejarnos matar cuando vengan a agredirnos».

Los colombianos y las Fuerzas Armadas del vecino país esperan que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia cumplan su promesa, aunque lo ven difícil.

Y es que ayer cinco militares murieron en combates con las FARC en una zona rural del municipio de Santander de Quilichao, oeste de Colombia, en la víspera de una tregua unilateral anunciada por esa guerrilla, informó este viernes el Ejército.

«Tenemos el infortunio de cinco soldados que fueron asesinados, cinco soldados heridos leves que tenemos en la clínica y un desaparecido» de la tercera brigada del Ejército que actúa en la zona, dijo en declaraciones a la prensa el general Wilson Chawez, comandante de esa unidad militar.

«En combates fuertes, a las 3:30 de la mañana (locales) en la parte alta del municipio de Santander de Quilichao, entramos en combate con terroristas de la columna móvil Jacobo Arenas de las FARC con algunos apoyos del Frente sexto de las FARC», explicó Chawez.

También  guerrilleros de la columna móvil Jacobo Arenas de las FARC hacia las 12:10 de la madrugada de este viernes hicieron estallar un artefacto explosivo.

«80 kilos de explosivos afectaron un 70% de la calzada», informó el coronel Jorge Herrera, comandante de la brigada 21 del Ejército.

Este atentado afectó el paso por los dos carriles en la vía Panamericana a la altura del kilómetro 47, vereda El Descanso en el municipio de Caldono (Cauca), en donde, según dio a conocer, Tropas del batallón de ingenieros y el consorcio encargado de ese tramo de la Panamericana trabajaron durante la madrugada para poner de nuevo la vía en funcionamiento.

Varios ataques

Por otra parte, medios de comunicación colombianos también reseñaron la noticia, agregando la muerte de otros dos soldados en el corregimiento La Esmeralda de Tame, en el departamento de Arauca, en la frontera con Venezuela. Los responsables de este ataque serían del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Con este resultado, serían siete militares y tres policías han muerto en ataques de las FARC y el ELN en las últimas 24 horas en Cauca, Norte de Santander y Arauca.

La Fuerza Pública atribuye a la guerrilla de las Farc la emboscada en el Cauca. La misma guerrilla sería la responsable de la muerte de tres policías atacados en el municipio de Toledo en Norte de Santander. En esa misma región la Fuerza Pública frustró un atentado con explosivos a una base militar.

Los hechos ocurrieron a menos de 12 horas del inicio de la tregua unilateral e indefinida anunciada por las FARC a partir de hoy sábado. La promesa de las FARC fue hecha por sus negociadores de paz en La Habana Cuba. A pesar de ello, las FARC también dinamitaron la carretera Panamericana tratando de aislar al sur occidente del centro del país.

Reacción

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y su jefe negociador en los diálogos con las FARC, Humberto de la Calle, lamentaron la muerte de los militares y policías, así como de otros dos soldados que fallecieron ayer en Arauca (este), en un ataque al parecer del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que está en diálogos «exploratorios» con el Gobierno para una negociación.

«Esa es la guerra que yo quiero terminar», dijo Santos durante la inauguración de un puesto policial en Itagüí, departamento de Antioquia (noroeste).

De la Calle, por su parte, aseguró que el propósito de las conversaciones de paz en La Habana es que hechos como los recientes no se repitan.

Las FARC, que insisten en un cese el fuego bilateral mientras se negocia la paz en Cuba, condicionaron la duración de su tregua unilateral a que sus unidades no sean atacadas por la fuerza pública y plantearon además una veeduría internacional.

El gobierno es contrario a un cese el fuego bilateral porque considera que las FARC pueden aprovecharlo para reforzar su capacidad militar, como ocurrió en otros intentos fallidos de paz hechos en el país.


El guerrillero Carlos Lozada reiteró desde La Habana la disposición del grupo armado a un cese al fuego unilateral a partir de hoy

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