Elecciones presidenciales en Colombia: entre la paz y la guerra

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24 de mayo, 2014 - 3:16 pm
Redacción Diario Qué Pasa

La corrupción y el espionaje utilizado como arma electoral han formado parte del proceso con fuertes descalificaciones entre el presidente Santos y Zuluaga, el candidato de Uribe.

Las elecciones presidenciales en Colombia del domingo están marcadas por un dilema inescrutable. Entre la guerra y la paz. El enigma electoral se debate entre los candidatos que apuestan por continuar el proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) —el actual presidente y candidato a la reelección—, Juan Manuel Santos, Enrique Peñalosa y la también candidata Clara López y quienes, además de intentar sabotear ese proceso, se inclinan por derrotar por la vía militar a los guerrilleros, como el «delfín» de Álvaro Uribe, Iván Zuluaga.

La campaña electoral también ha estado señalada, además, por graves insultos que emitió Zuluaga, por las acusaciones de corrupción de este contra Santos. El uribista afirmó que la campaña del actual presidente de Colombia fue sufragada por la guerrilla con dinero procedente del narcotráfico. Sin embargo, no aportó ninguna prueba.

En medio del teñido debate electoral apareció en la escena la figura de Juan José Rendón, estrecho colaborador Juan Manuel Santos. Se le acusó de haber «mediado» con grandes narcotraficantes y de haber recibido 12 millones de dólares de la droga a cambio de que Santos intercediera ante las autoridades judiciales norteamericanas para entregarse y, de esta manera, no ser extraditados. Tampoco se aportaron pruebas.

Rendón tiene una orden internacional  solicitada  por la justicia venezolana, él permanece en EE UU con la total complacencia y protección de las autoridades migratorias y del FBI.

Sin embargo, la campaña de descrédito también afectó seriamente a Iván Zuluaga. El candidato auspiciado por Álvaro Uribe fue fotografiado con un pirata informático arrestado por espionaje y por intento de sabotaje del proceso de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC. En un video, según los expertos, el candidato recibía información de inteligencia militar para utilizarla como arma electoral.

No obstante, los cinco candidatos presidenciales han centrado sus discursos electorales en la guerrilla, en la necesidad de alcanzar un acuerdo que ponga fin a 50 años de asesinatos, secuestros, lavado de dinero y actividades criminales relacionadas con el narcotráfico.

Las montañas colombianas están teñidas y pintarrajeadas de dolor y sangre. Las FARC han sembrado el terror durante medio siglo. Ahora, tras la iniciativa negociadora que se desarrolla en La Habana, los líderes de las FARC han anunciado un alto el fuego, su desvinculación del narcotráfico y su intención de participar en las elecciones de forma democrática, sin bombas y sin cadáveres.

Las elecciones colombianas del domingo, según los analistas, vienen determinadas por ese conflicto. Paz o continuidad de las acciones armadas de los guerrilleros. Ese ha sido el principal eje de atención de la campaña. Unos candidatos se han mostrado claramente abiertos a continuar con el proceso y el diálogo y otros, por el contrario, y aunque no han hecho ese su frente de batalla, ya han anunciado que si vencen romperán el diálogo porque este conflicto debe terminar con vencedores y vencidos.

«Cambiar balas por votos»

El actual presidente de Colombia señaló recientemente que ese país arrastraba a sus espaldas 50 años de muertes y que él proponía a las FARC «cambiar las balas por votos».

Otro de los asuntos debatidos en la campaña ha sido la reforma constitucional. La candidata Clara López afirmó «que el principio de independencia judicial se convierta en una realidad. No habrá intervención del gobierno ni del Congreso en la designación de los magistrados de las altas cortes que accederán a sus cargos por el sistema de concurso de méritos».

La candidata Martha Lucía Ramírez señaló que es necesario reformar el sistema de administración judicial, pues el esquema del Consejo Superior de la Judicatura demostró su ineficacia. «Vamos a acabar con la elección de magistrados por políticos, se suprimirán las funciones electorales de las altas cortes, se acabará con la puerta giratoria entre ellas y de ser necesario elevaremos a rango constitucional la obligación de hacer un plan decenal para la justicia».

Por su parte Enrique Peñalosa dijo que «hay que promover varias modificaciones al diseño del poder judicial. Por ejemplo, se ha hablado de las funciones electorales de las cortes y de la perversa función de control que se ejercen entre sí la Corte Suprema y el Congreso».

Óscar Iván Zuluaga propone una reforma en dos enfoques. Administración judicial y por otro la administración de justicia. En el primero entender que la calidad de la justicia está ligada a la calidad de los jueces. La administración judicial debe ser más eficiente y eso requiere tener un mejor uso de la tecnología y un mayor dinamismo en lo referente a la evacuación de la mora procesal.

Por parte el presidente y candidato Juan Manuel Santos trabajará la rama judicial desde cuatro puntos: Descongestionar la justicia, impulsar una justicia con gerencia, devolverle la dignidad y confianza la justicia para que sea oportuna y continuar dando prioridad a la lucha contra la corrupción.

Solo el 4,3% de los colombianos residentes en Venezuela votarán

Solo unos 172 mil colombianos de los cerca de 4 millones que residen en Venezuela podrán ejercer su derecho a voto en las elecciones presidenciales del próximo domingo, según datos oficiales de la Embajada de Colombia en nuestro país.  Esa cifra representa el 4,3%. Los tres requisitos establecidos por las leyes electorales colombianos son estar registrado en alguno de los 15 consulados que ese país tiene en nuestro país, presentar la cédula de ciudadanía; en ningún caso las sedes electorales aceptarán pasaportes ni certificado que justifique la pérdida de los documentos de identidad. Los consulados abrirán el próximo domingo a las ocho de la mañana y cerrarán sus puertas y las urnas a las cuatro de la tarde.

Alrededor de 33 millones de la población colombiana —unos 47 millones de habitantes— podrán ejercer su derecho a voto mañana, siempre y cuando cumplan con los principios establecidos en las leyes electorales de ese país.

Los electores deben presentar únicamente su cédula de ciudadanía amarilla con hologramas. No se permite votar con la cédula blanca, ni café plastificada, ni con la contraseña o con otro documento.

La Constitución Política de Colombia, en su artículo 219, señala que los miembros de la Fuerza Pública no podrán ejercer el derecho al sufragio mientras permanezcan en servicio activo, ni intervenir en actividades o debates de partidos o movimientos políticos.

Sin embargo, podrán votar quienes no estén en un proceso de interdicción, y que no hayan sido condenados. Los reclusos podrán votar de acuerdo con las leyes penitenciarias.

Juan Manuel Santos

Representa al Partido Social de la Unidad Nacional, también conocido como Partido de la U. Nació en Bogotá en 1951, fue subdirector de El Tiempo, el diario más importante de Colombia. Ha sido ministro de Comercio Exterior, de Hacienda y de Defensa. Fue elegido presidente en 2010.  Ha centrado su campaña en la defensa del proceso de paz que lleva adelante su gobierno con la guerrilla de las FARC.

Óscar Iván Zuloaga

Representa al Centro Democrático, un partido fundado por los seguidores del expresidente Álvaro Uribe Vélez. Nació en 1959 en Pensilvania, una pequeña población en el departamento de Caldas, de la que fue alcalde. Fue congresista y ministro de Hacienda. A la vez que hace una fuerte crítica del actual proceso de paz con las FARC, defiende la lucha contra la guerrilla y políticas de seguridad más duras.

Clara López

Representa a Polo Democrático, partido de izquierda. Nació en Bogotá en 1950. Es sobrina del expresidente colombiano Alfonso López. Fue secretaria económica de la presidencia y alcaldesa de Bogotá. Vivió varios años en el exilio por amenazas. Pide un cambio en las políticas de libre comercio y privatización de los últimos 25 años. Defiende una solución negociada al conflicto entre el gobierno y las FARC.


Enrique Peñalosa

Del partido Alianza Verde, un movimiento que se define como independiente de los partidos tradicionales. Nació en Washington en 1954 cuando su padre se desempeñaba allí como funcionario en el Banco Interamericano de Desarrollo. Fue congresista y alcalde de Bogotá. Defiende  aplicar políticas para mejorar la seguridad urbana y la calidad de vida. Promete mejorar la educación y combatir la corrupción.

Marta Lucía Ramírez

Del Partido Conservador,  fue parte de la coalición gobernante durante los gobiernos de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, pero que en 2014 decidió presentar candidato propio. Nació en Bogotá en 1954.  Fue dirigente gremial, ministra de Comercio Exterior y de Defensa.  Defiende políticas de combate a la corrupción, de fortalecimiento de la justicia y de apoyo a los derechos de la mujer.

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