Conoce el origen de la aerolínea en la que se estrelló el equipo de fútbol Chapecoence

000_IK49P
30 de noviembre, 2016 - 1:39 pm
María Álvarez / [email protected]

Esta microaerolinea que opera desde Bolivia ofrece desde los últimos dos años vuelos chárter a equipos de fútbol suramericanos y a los de Bolivia

Foto: Agencias

Bolivia. – La aerolínea Lamia (Línea Aérea Mérida Internacional de Aviación, Compañía Anónima), en la que se estrelló el equipo brasilero de fútbol Chapecoence, fue fundada en Mérida (Venezuela) en el año 2009 por Ricardo Alberto Albacete Vidal, un empresario acusado de ser testaferro de un magnate chino, preso por corrupción.

La misión de esta aerolínea inició desde el aeropuerto Alberto Carnevali en Mérida, con la vocación de ayudar al desarrollo turístico regional y la prestación del servicio de pasajeros, carga y correo.

Sin embargo, esta empresa solicitó en el 2014  la licencia para operar en Bolivia como «micro-aerolínea», según consta en el Certificado de Operación Aérea de aquel país.

Los aviones que operan pertenecen a capitales venezolanos. Cuenta con una flota de dos aviones British-Aerospace «BAE»- Avro 146, de cuatro reactores, con capacidad para hasta 90 pasajeros, los cuales les fueron entregados en febrero y marzo de 2014 con una antigüedad de 16,6 y 17,6 años, la serie de aeronSe dejaron de producir en 2001 por BAE.

Esta microaerolinea que opera desde Bolivia ofrece desde los últimos dos años vuelos chárter a equipos de fútbol suramericanos y  a los de Bolivia.

A pesar de que esta empresa informa en su página web que «tiene como actividades principales prestar servicios aéreos comerciales, transportes aéreos no regulares de pasajeros, correspondencia y carga tanto nacional como internacional a entidades corporativas, privadas, gubernamentales y aeronáuticas, mediante la utilización de aviones y helicópteros y configuraciones aprobadas por la autoridad aeronáutica de Bolivia»; sus clientes frecuentes son empresas mineras y equipos de fútbol.

 

NOTICIAS SUGERIDAS

Cargando...

Comente