Cinco bloques de países apoyan a Venezuela

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30 de marzo, 2015 - 3:18 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Agencias

Desde que se conoció la decisión de EE UU de declarar emergencia nacional por la situación en Venezuela, este país buscó apoyo en sus aliados internacionales

Caracas
— La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), integrada por 33 naciones, envió el pasado 26 de marzo un comunicado al Gobierno venezolano en el que se suman al rechazo de la Orden Ejecutiva estadounidense que cataloga a Venezuela como una amenaza y piden que sea revertida.

Con este acuerdo, dado a conocer por el canciller de Ecuador Ricardo Patiño, aumentaron a cinco el número de organizaciones multilaterales de carácter regional y mundial que han manifestado su respaldo al Ejecutivo de Nicolás Maduro en su petición de derogar el decreto aprobado por Barack Obama, lo que equivale 136 países que apoyan a Venezuela, tomando en cuenta que varias naciones son miembros activos de la mayoría de estos organismos.

En el texto, la Celac «expresa su rechazo a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contrarias al Derecho Internacional» y hace un llamado a los gobiernos de EE UU y Venezuela para que emprendan un diálogo «bajo los principios de respeto a la soberanía, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, la autodeterminación de los pueblos y el orden democrático e institucional en consonancia con el Derecho Internacional».

Alzaron la voz

Desde que se conoció la decisión de EE UU de declarar emergencia nacional por la situación en Venezuela, este país buscó apoyo en sus aliados internacionales. Uno de los primeros en pronunciarse fue la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que solicitó que se respete el orden institucional y el estado de derecho en Venezuela.

Posteriormente, el Movimiento de Países No Alineados (Mnoal —120 países—) tildó las medidas estadounidenses de «coercitivas» y «desproporcionadas» y reafirmó su apoyo a Venezuela.

También se manifestaron los 11 estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba-TCP) que en una cumbre extraordinaria, además de rechazar el decreto de EE UU, propusieron conformar un «grupo de facilitadores» de la región para garantizar la diplomacia.

El G77+China (78 países) también envió un comunicado al gobierno de Maduro en el que piden la eliminación del decreto de EE UU. Todos las instituciones que se han pronunciado coinciden en el llamado al dialogo.

En silencio

Excepto Bielorrusia y Azerbaiyán, países de Europa Oriental y miembros del Mnoal, ninguna otra nación europea se ha manifestado en respaldo a la petición de Venezuela o en rechazo a las acciones de EE UU.

Las relaciones entre EE UU y Venezuela se complicaron a principios de este mes, a raíz de un decreto del presidente Barack Obama que declaró al país suramericano una «amenaza» para su seguridad nacional

Unasur buscó ayuda

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) ha consultado a «dos o tres personas importantes de la región para que colaboren» en una «tarea de acercamiento» entre EEUU y Venezuela, reveló el pasado viernes el secretario general del organismo, el expresidente colombiano Ernesto Samper.

Se trata de personalidades «de mucha credibilidad en la región» que han mostrado «buena voluntad» ante el planteamiento formulado, que implicaría «un papel activo» de mediación, agregó Samper sin dar a conocer los nombres de esos eventuales mediadores, pertenecientes al mundo de la política.

«A quien le toca concretar los términos de esa ayuda es al Gobierno de Venezuela», dijo.

Ante esa orden ejecutiva, la Unasur reunió de urgencia a sus cancilleres, quienes exigieron la derogación del decreto y reclamaron a EEUU que busque vías de diálogo con Venezuela.

«La verdad, todavía yo no he entendido cómo Estados Unidos, en vísperas» de la Cumbre de las Américas, «donde puede protocolizar el regreso de Cuba (…) a la familia interamericana, cómo mete esta cuña de Venezuela, que lo único que hace es crear ruido en la región, a menos de que tenga otro interés. No sé, no me atrevería a calificarlo, porque todo son intereses cruzados», reflexionó.

Samper se mostró tranquilo ante las críticas que ha recibido por falta de equidistancia en este caso y aseguró que el papel de la Unasur «no es tomar partido», sino más bien «apagar incendios», una labor que el organismo lleva a cabo por vías institucionales.

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