Primer aniversario en manos de la Revolución
Banco de Venezuela asume el reto de ser el primero El ente financiero «más grande del país», llega a un año entre reajustes y colapso en los servicios. 65 mil nuevos clientes apostaron por la seguridad que ofrece el Gobierno para depósitos del público. 385 oficinas en operaciones y aumento general de sueldos a trabajadores entre los tips del cumpleaños
Alejandro J. Pérez
El Banco de Venezuela renacionalizado en julio de 2009, llega a su primer aniversario en manos de la Revolución Bolivariana, con ajustes tanto en la plataforma tecnológica, como en la orientación de los servicios de intermediación financiera que ofrece, con diversos instrumentos y productos, que van desde créditos a la pequeña y mediana empresa, hasta el financiamiento de grandes proyectos industriales y comerciales, turismo, créditos personales, para vehículos, adquisición de viviendas y microcréditos.
En este nuevo marco de intención, con propósitos de cambio en la orientación del ente hacia objetivos sociales y acercar más la intermediación financiera, a las puertas del pueblo llano, el Gobierno bolivariano ha transcurrido este primer año entre el colapso de los servicios en las operaciones de las agencias por ejemplo, con 3 cajeros, donde hay 10 cubículos de caja, a plenar de cajeros todas las oficinas, diversificar los productos financieros, dando apertura e inclusión a los pequeños proyectos, destacando el microcrédito y tratar así, de mejorar sustancialmente la calidad de las gestiones diarias y la nueva imagen del banco.
Colapso que llegó con el crecimiento
La gran afluencia de ahorristas que se «quedaron con» el banco, ha colapsado las oficinas en sus operaciones diarias, y si a esto se le suma la migración turbulenta del Banco Federal, que ya llega a más de 65 mil clientes, de los 115 mil a quienes se les ha devuelto su dinero y que apostaron por la seguridad que brindan los entes del Estado a los ahorros, el Banco de Venezuela ha mostrado interés por modernizar sus operaciones y consolidar su nueva posición, como ente de carácter «socialista». Sin embargo, muchos de los clientes tradicionales muestran serias molestias por el manejo indolente de parte de algunos gerentes y personal de seguridad, quienes todavía no han sabido cómo superar los nuevos retos o no se quieren adaptar a las nuevas políticas y procedimientos para atender con diligencia a los centenares de usuarios y cuentahabientes, generando crisis en los sistemas, y por ende, mala atención.
Hablan los números
El presidente Hugo Chávez, celebró el día 15 el primer aniversario de la nacionalización del Banco de Venezuela (Banvenez), que se convirtió en la primera entidad financiera del sector público en el país. Durante el acto, el Jefe del Estado indicó los logros alcanzados por la entidad en los que destacó, el incremento de los depósitos de 25.607 millones de bolívares a 38.586 millones en junio de 2010 (8.973 millones de dólares). También resaltó el índice de morosidad de 3,67 por ciento en junio del año pasado a 1,85 por ciento al cierre del pasado mes. Banvenez formaba parte del español Grupo Santander, que lo vendió al Gobierno venezolano el 3 de julio de 2009, y de 288 agencias para entonces, aumentaron a 385 sucursales.
Chávez anunció además el aumento general de salarios a todos los trabajadores del banco en un 27 por ciento, y en un 15 por ciento al rango gerencial y supervisorio del ente, «para ir cerrando la brecha en la distribución justa de los recursos sin discriminación…», dijo.
Surgen dudas
Ante este primer balance ofrecido por el Gobierno, quedan dudas en cuanto al carácter «socialista» y el mejoramiento de los servicios de intermediación financiera, en tanto que se acumulan las quejas de personas naturales y de clase media profesional, por ejemplo, que han solicitado créditos para adquisición de vehículos o viviendas, o para la ejecución de proyectos comerciales, de turismo o sencillamente personales, a quienes se les ha negado el acceso al dinero, alegando insuficiencia en los avales presentados o incapacidad para honrar los compromisos, por lo que se vuelve a caer en las «máximas del capitalismo», en cuanto a prestar sólo al que tiene y desdeñar al que, teniendo ideas y proyectos a desarrollar, no tiene avales y garantías suficientes para optar a un crédito respetable…¿Cómo queda eso…? ¿De qué Socialismo estamos hablando?
Al respecto, el propio presidente Chávez ha conminado a la directiva del banco a transformar las políticas financieras para acercar más el crédito a los pobres y a los desposeídos; y en sucesivas oportunidades ha presentado sugerencias viables, por ejemplo en el otorgamiento de créditos sin inicial para la obtención de vehículos o viviendas, a lo que tajantemente se le ha hecho caso omiso y dada su circunstancia, se le hace muy difícil monitorear esas propuestas. Pero queda la duda Presidente.
El Banco de Venezuela está llamado a ser «la nave insignia» del sistema financiero bolivariano, cercano a la gente, y confiamos que los burócratas no impidan las transformaciones que estimula el Jefe del Estado.