Será verdad tanta mentira
Santos y Uribe dejan ver las costuras El Presidente electo le da especial importancia a la política exterior, en razón de la experiencia que tiene. Uribe, es un hombre más concentrado en los temas internos, siempre pendiente del detalle, la fuerza y de la provincia
PPGA/The Economist/Semana
Para la importante e influyente revista británica The Economist, Uribe busca frenar la «aplicación de una política exterior más conciliadora», que parece estar impulsando el presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos.
En un artículo llamado «The cracks start to show» (Comienzan a verse las brechas), se menciona que el presidente saliente escogió un momento incómodo para anunciar unos documentos que comprobarían la supuesta presencia de cabecillas de las Farc en Venezuela, justo cuando el gobierno del Presidente electo, anunció su intención de mejorar las tensas relaciones con Caracas.
Según la revista, Santos provocó la ira de Uribe después de haber excluido de su gabinete a Andrés Felipe Arias, y haberse reunido con el ex candidato presidencial del Polo Democrático, Gustavo Petro.
'The Economist', describe los recientes hechos que han enmarcado las diferencias entre Santos y Uribe, como la designación de la ex embajadora de Colombia en Venezuela, María Ángela Holguín como ministra de Relaciones Exteriores, frente a la postura crítica de Uribe, cuando afirmó que «la diplomacia colombiana no debe volver a las apariencias hipócritas».
Revista colombiana Semana también advierte de las diferencias
Semana, uno de los medios mejor informados de ese país, publicó un trabajo titulado «Santos y Uribe, tan cerca y tan lejos», en el que se resumen, aspectos que podrían marcar diferencias determinantes entre el gobernante saliente y el entrante y, en consecuencia, redireccionar el destino político nacional e internacional de Colombia.
Así lo dio a conocer José Vicente Rangel, quien enumeró las características en las que difieren ambos mandatarios, de acuerdo con la referida revista, sobre la base de que Juan Manuel Santos es de personalidad pragmática, lo que podría significar un giro en la forma de gobernar: «Integrará el Partido Liberal a la coalición de Gobierno; nombrará técnicos en su Gabinete; dará nuevas orientaciones para la diplomacia; procurará un nuevo trato para la oposición y un acercamiento con la administración de justicia, así como la resurrección de ministerios que fueron fusionados con otros, como Trabajo, Vivienda y Justicia, y prescindirá del Partido de Integración Nacional (PIN) que representa a sectores identificados con el narcotráfico y los paramilitares», fueron los aspectos mencionados por Rangel, precisados por la revista Semana. Recordó que los integrantes del PIN son ampliamente defendidos por el presidente Álvaro Uribe, mientras que Santos ha manifestado que no los apoyará.
«¿Prosperarán esas diferencias o serán soslayadas debido al poder que conservaría Uribe? Esa es la gran interrogante».
María Ángela Holguín, designada por Juan Manuel Santos para ocupar el cargo de Canciller, rompió relaciones con Uribe mientras ocupaba el cargo de embajadora en Naciones Unidas, debido a divergencias en materia de política internacional, ya que el actual Presidente colombiano nombró en la delegación ante la Organización de Naciones Unidas a hijos de senadores presos por sus vínculos con el narcotráfico.
Santos se desmarca de acusaciones contra Venezuela
El presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, declinó opinar en EE.UU. sobre las acusaciones del Gobierno de su país, de que supuestamente, posee pruebas que acreditan la presencia de varios jefes de las guerrillas de las FARC y el ELN en Venezuela, después de ser divulgado en Bogotá un comunicado oficial en el que se informó de que «Iván Márquez» y el llamado «canciller» de esa guerrilla, Rodrigo Granda, se esconden en el vecino país.
Las consecuencias de la canallada mafiosa
En la práctica, la reacción del presidente Hugo Chávez ya cambia los planes de Santos, pues el mismo día el Mandatario venezolano anunció que no asistirá a la posesión del Presidente electo de Colombia. Lo más grave fue su advertencia de que «podría romper las relaciones» con Colombia «en las próximas horas».
Refiriéndose a Uribe como «mafioso», Chávez lo tildó de ser capaz de cualquier cosa. «Si sigue con sus locuras, en las próximas horas voy a romper las relaciones con Colombia. Hago un llamado al Presidente electo (…), le pido que se desmarque de Uribe», agregó tras explicar que aunque el nuevo Mandatario no es «santo» de su devoción, con él está dispuesto a normalizar las relaciones.
Quedan 20 días en los cuales seguramente el presidente Uribe redoblará esfuerzos en trabajo y decisiones. Entonces Santos, su sucesor, podrá romper su silencio y tomar las riendas del Gobierno según su propio estilo y criterio. El que manda, manda.