No lo recibió el Papa sino un «conserje»
Las mentiras del Cardenal Es falso que el cardenal Jorge Urosa Sabino se haya entrevistado con Su Santidad, El Papa, en Roma o en Castel Gandolfo, que es el sitio de veraneo del Vicario de Cristo
Consultado el diario oficial de la Santa Sede, Le Observatore Romano, el Vatican Service Informatión, VIS, y la listas protocolares de los encuentros de Su Santidad en el Palacio Vaticano en Roma y en Castel Gandolfo, donde el Papa se encontraba desde el 24 de junio, hasta el 7 de julio, se pudo comprobar que en ninguno de los dos sitios, se produjo encuentro alguno entre el Jefe de la Iglesia católica y el arzobispo de Caracas, Jorge Cardenal Urosa Sabino, conclusión que queda confirmada, por no haber sido informado tal hecho por los órganos oficiales informativos del Vaticano.
Con el único que se entrevistó Urosa Sabino, fue con el padre Freites, «conserje» del llamado, eufemísticamente, Colegio Venezolano de Roma, que no es ni colegio, ni centro de formación alguno, sino una hospedería para sacerdotes diocesanos, religiosos, laicos comprometidos, etc., cuando visitan la capital italiana y carecen de recursos suficientes para pagarse, al menos, un hotel de tres estrellas y tiene que conformarse con la casa de refugio, que de paso nunca tiene como huéspedes a los obispos y arzobispos, menos, al Cardenal, quienes sí llegan a hoteles cinco estrellas.
Visita del Nuncio Apostólico a la Cancillería venezolana
Monseñor … Parolín, Nuncio de Su Santidad, en Caracas, se apresuró a pedir una entrevista con el canciller venezolano, Nicolás Maduro, a poco de producirse la reacción del Presidente de la República, en la sesión especial del 5 de Julio en la Asamblea Nacional, en la cual, expuso su rechazo y las razones de éste, a la conducta del cardenal Jorge Urosa Sabino, a quien calificó de «troglodita», por su forma de pensar y actuar en el ámbito político nacional.
En el terreno de las conclusiones, derivadas de los acontecimientos, cabe afirmar, que la declaración contemporizadora de la Conferencia Episcopal Venezolana, CEV, al final de sus reuniones usuales de mitad de año, se debió a la «templada de orejas» que el Nuncio dio a los agitadores del obispado nacional, entre quienes se encuentran: Ubaldo Santana, presidente de la CEV, Roberto Lückert, Baltazar Porras, el cardenal Urosa Sabino y monseñor Ramón Ovidio Pérez Morales, expulsado por la Santa Sede de la Arquidiócesis de Maracaibo y de la Diócesis de Los Teques, por su censurable e irregular conducta, que en ambas jurisdicciones eclesiásticas, causó la repulsa de la mayoría de los sacerdotes diocesanos.