Tiembla Chile
Un devastador terremoto de 8,8 grados acaba de ocurrir en Chile, una de las zonas sísmicas más emblemáticas del continente. Aún no se cuantifican las pérdidas ocurridas -las humanas no tienen precio-, pero se cree que pueden estar alrededor del 20 por ciento del PIB, lo que significa una verdadera catástrofe para un pueblo que recurrentemente atraviesa por estas dificultades, lo que retrasa considerablemente su avance.
Apenas han transcurrido 20 años del deslave que significó la dictadura de Pinochet, que no sólo ahogó en la miseria a todo un pueblo, sino que asesinó a gran parte de la inteligencia chilena -se calculan más de 3.000 muertos entre dirigentes vecinales, obreros, profesionales y estudiantes- que hoy no están para contribuir a la normalidad. Sin comparar la situación chilena con la de Haití, es necesario estimular todas las iniciativas de solidaridad, esperando que en el corto plazo el pueblo chileno encuentre la energía necesaria para superar este terremoto y seguir adelante.
Conciencia… para elegir
En la prédica socialista la palabra conciencia debe subrayarse por considerarse básica en el planteamiento del problema. Marx pensaba en la liberación del hombre y veía al comunismo como la solución de las contradicciones que produjeron su enajenación, pero como un acto consciente. Vale decir, no puede verse el comunismo meramente como el resultado de contradicciones de clase en una sociedad de alto desarrollo, que fueran a resolverse en una etapa de transición para alcanzar la cumbre; el hombre es el actor consciente de la historia. Sin esta conciencia, que engloba la de su ser social, no puede haber comunismo.
El interés personal debe ser reflejo del interés social, el avance no puede basarse en aquél para superar las dificultades, sería darle alas a la ideología capitalista. El Che ve la conciencia como un elemento activo, como una fuerza material, un motor de desarrollo de la base material y técnica.
Estas cuestiones hay que tenerlas presentes al momento de escoger a los militantes del PSUV que nos representarán en la Asamblea Nacional a partir del 26 de septiembre. Muchos cuadros del PSUV aspiran a ser electos; algunos de ellos con cierta experiencia parlamentaria y otros que esperan iniciarse ahora. Tenemos que seleccionar a los camaradas que entiendan que su papel será impulsar el socialismo, superar las lagunas que en esta materia tenemos y no anteponer los intereses personales por sobre los intereses de la sociedad. No se trata de ir a la AN a disfrutar de las prebendas y ventajas económicas que puedan derivarse del cargo -como seguramente ha ocurrido con algunos de nuestros representantes en la actual AN. Llama la atención, que algunos de nuestros dirigentes cuando explican el porqué aspiran, digan claramente que es mejor ser diputado a la AN que al CLEZ, porque allí tendrán menos restricciones económicas, o sea que vivirán mejor. Es verdad que nuestros cuadros deben tener una vida llena de satisfacciones, tal como lo queremos para toda la población; pero si el interés personal o de grupo es la guía para actuar, no avanzaremos por la vía del socialismo, sino que estamos garantizando la supervivencia del capitalismo.
Debemos recordar que el capitalismo es obsoleto porque no es capaz: de evitar la destrucción del medio ambiente, solucionar el desempleo creciente que es una necesidad y un mal estructural del sistema, como ya lo declaran los gobernantes de los países más ricos sin cortapisa; frenar el decrecimiento económico del Tercer Mundo y encontrar la solución de todos los males que flagelan a las poblaciones del Sur; evitar el incremento del racismo, la violencia contra la niñez, la desigualdad de la mujer y la práctica creciente de la violencia contra ella.
El patio productivo
(la huerta familiar)
La semana pasada avanzamos en los preparativos de la huerta. Hoy destacaremos los mecanismos de siembra más usados y los cultivos con que podemos iniciarnos.
Canteros: Se usan para riego con mangueras o regaderas. Es una buena inversión, pues evitan el lavado y pérdida de la tierra abonada.
Construcción de un cantero: Para ello se pueden utilizar troncos, bambú, piedras, mallas o bloques de cemento. Altura de 15 a 30 cm., ancho 1,20 m. (de manera que pueda manejarlo con las manos desde los dos lados) y largo no mayor de 12 m. La distancia entre canteros puede estar entre 40 ó 50 cm., lo que permite caminar entre la huerta, facilitando las labores de labranza sin dañar los cultivos.
En el sitio escogido para el cultivo, cave fosas de 20 a 25 cm., de profundidad, mezcle esa tierra con materia orgánica o abono, coloque los bloques o troncos y termine de rellenar el cantero de manera que obtenga un sitio de unos 40 cm. de profundidad de tierra suelta, que le permitirá un gran rendimiento en la producción de hortalizas, porque las raíces podrán tener mayor espacio para su desarrollo.
Barbacoas: Es una buena alternativa para terrenos pobres. Pueden ser utilizados en los patios de las casas y sobre cemento.
Construcción de una barbacoa: La barbacoa o troja es un cajón rectangular parecido a una mesa, construida de madera o cemento, sobre pilotes o estantillos a una altura de unos 70 cm. sobre el suelo.
Las dimensiones más apropiadas del cajón son: altura 30 cm., ancho 1,20 m. y largo de 3 a 4 metros.
El cajón se rellena con una mezcla de 2 partes de tierra con arena y 1 parte de estiércol o abono orgánico, de manera que quede suelta. Después de cada cultivo, debe removerse la tierra para sembrar de nuevo.
La barbacoa se utiliza en aquellos sitios donde los suelos son malos como salinos y con ello logramos «hacer un suelo». Por eso se llama cultivo de suelo forzado.
La propagación: El trópico nos permite escoger entre una gran variedad de vegetales para ensayar en nuestra huerta, por eso hay que conocer cómo se reproducen. Los cultivos pueden reproducirse a través de semillas, las cuales se pueden conseguir en tiendas y viveros ya certificadas, también podemos seleccionarlas de los frutos que hayamos obtenido. Otros cultivos se reproducen a partir de las partes vivas de la misma planta. Esto es lo que se conoce como material vegetativo. De acuerdo con la manera como se reproducen y crecen este tipo de hortalizas con material vegetativo, los podemos dividir en cuatro grandes grupos:
Bulbos: Son tallos subterráneos y carnosos (la cebolla, el ajo, cebollín).
Tubérculos: Son tallos subterráneos que se propagan mediante pedazos de tubérculos o tubérculos enteros pequeños (la papa).
Rizomas: Plantas pequeñas que brotan de la planta madre, bajo tierra (el ocumo).
Estacas: Pedazos de tallos que se siembran directamente en el suelo (la yuca).
En todo caso, es bueno tener en cuenta los siguientes consejos:
• Escoger entre las semillas que tenemos a la mano las más grandes y sanas, esto significa que la semilla ha resistido, sin degenerarse, el proceso de múltiples siembras a través de los años.
• Una prueba sencilla para verificar el poder germinativo consiste en escoger unas cien semillas y colocarlas en un plato, entre dos periódicos húmedos y mantenerlas a la sombra, agregando pequeñas cantidades de agua, durante cuatro o cinco días. Contando el número de semillas germinadas usted obtendrá su porcentaje de germinación. Si germinan menos de la mitad (50%), no pierda su tiempo con ese lote; busque semillas certificadas, si tiene esa posibilidad.
Diversidad y rotación de cultivos. La diversidad de cultivos es la práctica de cultivar en el mismo terreno varias especies de planta, que en el transcurso del ciclo vegetativo pueden beneficiarse de las mismas operaciones de cultivo y abono sin que las competencias le sean perjudiciales. En la expresión de la diversidad manejamos el concepto de rotación de cultivos con la finalidad de mejorar el suelo, fortalecer las plantas y eliminar algún tipo de insecto o microorganismo que se hayan conservado de la siembra o cosecha anterior.