Ya van por la tercera toma en lo que va de año
Coca-Cola jugó al desgaste de los ex trabajadores A pesar del pronunciamiento del TSJ, la Asamblea Nacional y el Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social fungen como mediadores del conflicto. El vice ministro del trabajo propuso abrir una nueva mesa de diálogo. Las diputadas Iris Varela y Marcela Máspero discutirán las propuestas con los ex trabajadores
Dayibeth Aular
Fotos: Carlos Bustamante
En lo que va de año, ex trabajadores de Coca-Cola FEMSA —quienes llevan diez años luchando por sus reivindicaciones laborales— han tomado tres veces las instalaciones en todo el país debido a la resistencia de la empresa de pagar las prestaciones sociales a 11 mil 633 personas en el ámbito nacional que durante 5, 10, 20 y hasta 35 años, laboraron para la embotelladora y fueron despedidos sin recibir su respectivo pago.
Esta vez, la acción de los ex «cocacoleros» fue impulsada porque la Sala de Casación Social Accidental del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) determinó que los demandantes tienen sus acciones prescritas; «no demandaron nunca o firmaron transacciones que fueron homologadas, por lo que jurídicamente no tienen derecho alguno que reclamar a la empresa».
Ante la decisión del TSJ, los ex trabajadores manifestaron que la empresa jugó al desgaste, esperando que pasara el tiempo para no cumplir con tales compromisos económicos; sin embargo, Martín Tobar, ex trabajador expresó: «Los derechos laborales son irrenunciables, por lo tanto la empresa tiene que pagarnos lo que por ley nos corresponde».
El actual conflicto ha incentivado las reacciones de varios organismos, entre ellos el Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social, pues el viceministro Abraham Mussa, acordó con los ex trabajadores abrir una nueva mesa técnica de trabajo; por otra parte, la Asamblea Nacional (AN) también está mediando en el caso.
Asamblea Nacional
«El pronunciamiento del TSJ cierra la mesa de negociación entre ex trabajadores y empresa que era uno de los exhortos que la AN hizo al TSJ generando una gran molestia en los ex trabajadores, por lo que retomaron las tomas a las instalaciones. Ya se le entregó un documento a la diputada Iris Varela para que se la hiciera llegar a la presidencia de la AN, donde se solicita que se reinstalen nuevos espacios de diálogo. Por otra parte, los ex trabajadores han aceptado la decisión del Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social de retirar las tomas por ahora, como un acto de buena fe», informó la diputada, Marcela Máspero, miembro de la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional y coordinadora nacional de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT).
En tal sentido, las diputadas Iris Varela y Marcela Máspero discutirán con los ex trabajadores las propuestas que se llevarán a los nuevos espacios del diálogo, en las que los montos exigidos por los protestantes en la anterior toma pueden ser modificados con el fin de llegar a un acuerdo. «Hasta ahora los ex trabajadores mantienen los montos, pero nosotros lo que queremos es discutir con ellos para llevar propuesta concretas y viables para ellos».
Más pero aprovechó para hacer un llamado a los trabajadores activos, quienes a su juicio, están siendo manipulados por los directivos de la empresa, la cual, según sus palabras, obtiene ganancias multimillonarias y viola los derechos de los trabajadores en la contratación colectiva.
Activos
Mientras tanto, los trabajadores activos de la empresa en Maracaibo y otros lugares del país salieron a la calle a exigir su derecho al trabajo valiéndose del artículo 87 del Capitulo V de los Derechos Sociales y Familiares de la Constitución Bolivariana de Venezuela que dice: «Toda persona tiene derecho al trabajo y el deber de trabajar…». En Maracaibo quemaron cauchos y cerraron con varios camiones de la embotelladora la avenida Guajira, justo diagonal al Sambil.
Por su parte, José Noroño, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Coca-Cola destacó que realizan acciones de calle porque el bloqueo de la salida de los camiones afecta los ingresos de los trabajadores activos; sin embargo, «estamos en desacuerdo de que saquen a los ex trabajadores porque consideramos que tienen unas reclamaciones válidas; no vamos a caer en confrontaciones con ellos porque nosotros también somos trabajadores; lo único que queremos es que nos permitan trabajar, le exigimos a los organismos y a la empresa que resuelvan el problema porque nosotros y nuestras familias estamos siendo afectados por este conflicto», comentó que las acciones de calle son para presionar a los organismos, no para amedrentar a los ex trabajadores.
- Pero pareciera que estas acciones fueran contra los ex trabajadores
- Para nada, si fuera contra ellos lo hiciéramos frente a las instalaciones de la empresa donde están en este momento; lo que pasa es que no podemos quedarnos tranquilos esperando, porque esto nos está afectando a nosotros sin tener nada que ver, porque es un conflicto sólo entre empresa y ex trabajadores. Que quede claro, nosotros no queremos apoyar a la empresa, porque no somos patronales, pero tampoco podemos apoyar cien por ciento a los ex trabajadores, porque convertiríamos a la empresa en nuestra enemiga y nosotros somos los que llevamos el pan para nuestros hogares.