Habitantes pasaron el Día del Padre con los adornos en el frente de sus viviendas
Restos del chubasco del 5 de junio aún están en las aceras del Barrio Bolívar
Dayibeth Aular
Fotos: Carlos Bustamante
Los troncos y las ramas que cayeron en varios lugares de la ciudad como consecuencia de las lluvias y los fuertes vientos huracanados del pasado jueves 5 de junio, aún se encuentran en los frentes de las viviendas del barrio Simón Bolívar; pues aunque los Bomberos de Maracaibo estuvieron los días posteriores cortando troncos y ramas, todavía el Instituto Municipal del Ambiente (IMA) u otro organismo competente, no ha retirado los escombros del lugar, ocasionando así la molestia de los habitantes, quienes pasaron el Día del Padre con los adornos en sus aceras.
«Los Bomberos terminaron de cortar las matas y la misma comunidad se encargó de recoger los troncos y las ramas para sacarlas a los frentes. Nosotros llamamos a la oficina de Atención a las Comunidades de la Alcaldía, ellos vinieron y sólo recogieron la parte de la avenida, sólo lo que se ve, pero para las calles internas no pasaron, dijeron que iban a regresar y todavía estamos esperando», expresó Iris Aular, representante del Consejo Comunal Simón Bolívar Sector I.
Según los habitantes, de noche la gente aprovecha para lanzar a los escombros animales muertos, y el aseo urbano tiene más de quince días que no pasa. Por otro lado, garantizaron que varios camiones han pasado pidiéndole a la comunidad BsF. 400 para llevarse los escombros. «No sabemos si son personas de la misma comunidad, pero una de estas mañanas nos levantamos y había un animal muerto», indicó Javier Cabrita, habitante del sector y miembro del consejo comunal.
¡Ay Cañada!
De igual forma, otro de los problemas del sector es la cañada de la calle 11 que pasa frente a las viviendas de la cuadra, por donde el agua circula permanentemente así no sea temporada de lluvia, cada familia tiene hasta dos pares de botas para atravesar la calle y en temporadas de lluvia el nivel sube perjudicando así a los habitantes del sector.
Por su parte, Rafael Rivas expresó: «Eso es un río, los habitantes de otras cuadras no pueden pasar a pie al otro lado, los niños se enferman de las epidemias que produce el agua, en las viviendas se encuentran cangrejos, hay peces, el mal olor a veces es insoportable y esa gente está así desde hace más de tres años. Desde que tiraron ese concreto en la calle se generó el problema, aquí han venido muchos dirigentes políticos y no han cumplido con nada».
Los afectados están esperando que el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente tome cartas en el asunto.
Además, informaron que en consecuencia de los apagones ocurridos recientemente, en algunas viviendas se han dañado artefactos eléctricos y la comunidad se pregunta quién puede indemnizar los daños, que si bien fueron causados por la naturaleza, los organismos competentes deberían presentar soluciones y no desentenderse del problema, indicó Felipe Aular, habitante y miembro del consejo comunal.