Transgénicos
Nos quedamos sin diversidad Latinoamérica es la zona de mayor biodiversidad agrícola del planeta y centro de origen de muchos cultivos y además, es la zona con mayor cantidad de cultivos transgénicos después de Estados Unidos

Durante una reunión en Quito en el año 2002, la Red de América Latina Libre de Transgénicos (RALLT) se declaró el 21 de Junio como el «Día por una América Latina Libre de Transgénicos».
Aunque ya hemos hablado de los transgénicos en esta columna, es un tema que por lo nuevo (relativamente) y lo poco que se sabe sobre esta técnica vale la pena explicar lo que se conoce como Organismos Modificados Genéticamente (OMG) o transgénicos, así como un poco sus pro y contra estudiados en el mundo (más son los contra que los pro).
Los transgénicos son alimentos alterados genéticamente para fines específicos como: resistencia a plagas, mayor ciclo de vida e incluso el no crecimiento de semillas en frutas como patilla, uva, entre otras.
Hay que aclarar, que NO todos los alimentos que se modifican genéticamente requieren de transgénesis, porque como la palabra lo indica se hace transgénesis cuando se transfiere un gen de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlo en otro.
Es decir, cuando se utiliza material genético de por ejemplo, una bacteria, para introducirlo en otro alimento como la papa y así lograr la resistencia a cierta plaga, se está haciendo transgénesis. Pero, si de una papa se extrae un gen o se altera el mismo para, una vez modificado introducirlo en el mismo ADN de la papa y así hacerla resistente a equis plaga, no se trata entonces de transgenesis sino de biotecnología.
En otras palabras, los organismos manipulados genéticamente, llamados "transgénicos", son organismos nuevos creados en laboratorio, cuyas características han sido alteradas mediante la inserción de genes de otras especies. Estos organismos no pueden ocurrir en la naturaleza y no se puede predecir como interactuarán con los ecosistemas ni cuáles serán las consecuencias de su liberación en el ambiente. Estudios científicos y experiencias de campo demuestran que los cultivos transgénicos no poseen un rendimiento más alto que los cultivos naturales, que son más contaminantes y que introducen nuevos riesgos para la salud y para el ambiente.
Algunos de los peligros de cultivos OMG para el medio ambiente y la agricultura son: el incremento del uso de tóxicos en la agricultura, la contaminación genética, la contaminación del suelo, la pérdida de biodiversidad, el desarrollo de resistencias en insectos y «malas hierbas» o los efectos no deseados en otros organismos. Los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.
¿Por qué?, en cuanto al incremento del uso de tóxicos en la agricultura, hay quienes explican que es al contrario y que usando alimentos trangénicos resistentes a algunas plagas se reduce el uso de pesticidas, pero, puede ocurrir que esta plaga evoluciones y se haga inmune, por lo que no solo atacaría sino que con mayor fuerza, pudiendo lograr la pérdida de toda una siembra.
En cuanto a la contaminación del suelo, existe una técnica en la agricultura que es la rotación del cultivo, que no es más que sembrar en la misma tierra dos tipos de cultivos como se da con el maíz y el girasol, esta técnica permite que la tierra sea más provechosa, y ese cambio entre uno y otro rubro ahuyenta a muchas plagas.
Cuando se siembra un cultivo trangénicos, no se puede hacer rotación con otro rubro pues el mismo se contaminaría, lo que también pudiera generar pérdidas.
En cuanto a la pérdida de diversidad, se imaginan que no podamos degustar unos titiaros (cambur chiquito) o que la cebolla y el ajo tengan el mismo sabor en Mérida que en Maracaibo, y ¡los mangos!, ¡qué en todos lados vendieran el mismo tipo de mango!, nada de diferencia en acides, hebras, color, jugosidad, eso es como pretender que todos fuéramos blancos o achinados, la diversidad es lo que da la autenticidad, si todo un país se siembra con un mismo tipo de semilla por «economizar», no sólo pierde lo autóctono sino que en el momento en que una plaga evolucione atacará en todos lados, dejándonos por una cosecha o más sin algún rubro.
Adicional, a todos estos contras, está el hecho de que en algunos países se están estudiando los efectos de alimentos transgénicos en la salud del hombre y hay quienes aseguran que son perjudiciales.
Latinoamérica es la zona de mayor biodiversidad agrícola del planeta y centro de origen de muchos cultivos fundamentales para la alimentación humana, como lo son el maíz, la papa, yuca, maní entre otros.
Contradictoriamente es la zona con mayor cantidad de cultivos transgénicos después de Estados Unidos, con amplias áreas sembradas de soja, maíz y algodón transgénicos.
Los cultivos transgénicos amenazan con destruir miles de años de seguridad y soberanía alimentaria de nuestros pueblos y con provocar una irreversible contaminación genética
En enero de 1999, con el objetivo de oponerse a estos cultivos, organizaciones sociales reunidas en Quito, Ecuador durante el «Seminario Latinoamericano sobre Organismos Transgénicos y Bioseguridad», crearon la Red por una América Latina Libre de Transgénicos (RALLT).
La Red por una América Latina Libre de Transgénicos determinó que el 21 de junio fuera declarado como Día por una América Latina Libre de Transgénicos. Este día fue escogido porque coincide con el solsticio de junio, día de mucha importancia entre las culturas americanas, donde se llevan a cabo una serie de prácticas relacionadas con la cosecha del maíz, la papa y otros cultivos.
El fracaso del MON863
Una evaluación independiente científica, demostró que la variedad. MON863 es un maíz genéticamente diseñado para ser resistente a insectos, el maíz expresa la toxina-Bt (Cry3Bb1). Esta toxina, que nace de el microorganismo, (Bacillus thuringiensis), supuestamente tiene la función de proteger al maíz contra la plaga del gusano de raíz que ataca al maíz. Boletín 263 de la Red por una América Latina Libre de Transgénicos
Este maíz GM es diferente a otro maíz GM como por ejemplo, Mon 810, Bt11, Bt 176, estas plantas producen la toxina (Cry1Ab), que es tóxico para el escarabajo europeo de maíz. Aparte de esta diferencia el maíz GM MON863 contiene un marcador genético de resistencia antibiótica (ntpII que le genera resistencia a Kanamycina). Anteriormente Greenpeace y otros, en varias ocasiones han dicho que los datos expuestos para apoyar la aprobación en el mercado de este maíz, son muy preocupantes ya que generan preguntas sobre la seguridad alimenticia de MON863.
Por otro lado, resultados estadísticamente significativos, de un estudio alimenticio con ratas, alimentadas durante 90 días, han sido ignorados por las autoridades reguladoras; la Autoridades de Seguridad Alimenticia de Europa (EFSA), dijo «los datos no son biológicamente relevantes», o «los resultados son incidentales».
Esta nueva evaluación es la primera evaluación independiente sobre los resultados entregados por una compañía biotecnológica para la aprobación de alimentos GM publicados en una revista científica independiente. La evaluación en contrataste con lo que dicen las autoridades, muestra que los resultados si son biológicamente relevantes, las diferencias estadísticas sustentan la cancelación y recolección de los cultivos de este cultivo. Este maíz GM no debería haber sido aprobado, para el cultivo o como alimento, en Europa o en ningún otro sitio.
La evaluación resalta el riesgo que significa MON863 a la salud humana y animal. Científicos de GRIIGEN (Comité Independiente para la Investigación Genética, basada en la Universidad de Caen, Francia) han analizado los datos del experimento alimenticio de Monsanto para la aprobación a su aplicación en el Mercado Europea MON863.
Los científicos independientes encontraron que después de consumir MON863: hubo «signos de toxicidad» en el hígado y riñones de los animales de la investigación. El análisis de sangre, orina, hígado y riñones mostraron signos de mal funcionamiento renal y del hígado. Los investigadores concluyeron que los dos principales órganos de destoxificación fueron dañados”. El peso ganado fue diferente. Las ratas mostraron un poco de variaciones en crecimiento entre los dos sexos relacionados a la dosis, resultando en un 3.3% de perdida de peso en los machos y 3.7% incremento para las hembras.