Béisbol venezolano con su gloria intacta

Vivan los Héroes del 41

22 de octubre, 2016 - 10:01 am
Francis Luther Blackman / [email protected]

En honor a los héroes que ganaron el Campeonato Mundial de Béisbol Amateur Cuba 1941, a Luis Romero Petit y José Antonio Casanova, únicos sobrevivientes de la hazaña, y en memoria de los jugadores venezolanos que inscribieron su nombre en el libro de oro del deporte nacional, de Jesús Santiago Rodríguez «El Manao» y Luis Verde dos de los más versados historiadores del béisbol zuliano.

Foto: Agencias

La nueva generación de venezolanos sabe muy poco o nada, sobre la más brillante hazaña escrita por nuestro béisbol.

Es más, he escuchado a muchos quejarse reclamando «hasta cuando los Héroes del 41».

Hoy día se habla más de Luis Aparicio, único venezolano en el Salón de la Fama, Víctor Davalillo, Félix Hernández, Miguel Cabrera, José Altuve. Wilson Álvarez y todos los jugadores nativos que se afianzaron en las Grandes Ligas, que de lo ocurrido en La Habana, Cuba, el 22 de octubre de 1941.

De los llamados Héroes del 41, apenas hay dos sobrevivientes, ambos zulianos, uno del Empedrao, Luis Romero Petit, de 99 años y el otro de El Saladillo, Enrique Fonseca (98), únicas figuras a quienes debemos rendir honores en esta oportunidad.

¿Quiénes fueron los artífices de este brillante logro?  Los jugadores que se dieron íntegros en el terreno de juego, la paciencia de Daniel «Chino» Canónico, y la sapiencia de un periodista, Abelardo Raidi, quien se encargó de estructurar las estrategias para ganar.

Comenzó por pregonar, apenas llegó a La Habana, que Venezuela era el campeón del evento. Luego peleó por el calendario de juego y logró que los primeros partidos fueran con los equipos más débiles, ganó tiempo para que los jugadores se adaptaran a jugar en grama y por último, para el juego decisivo, logró un día extra de descanso, y trazó la estrategia a seguir por Canónico para lanzar contra Cuba de nuevo, ya que venía de derrotarlos para que la serie se igualara.

Daniel Canónico con sus cinco triunfos, de las ocho alcanzadas, fue el Jugador Más Valioso de nuestro equipo.

Pero quizá el triunfo se consolidó cuando la noche antes del juego, Raidi se reunió con el mÁnager Antonio «Pollo» Malpica y el coach Joseíto Rodríguez para trazar la estrategia que era una sola: Aprovechar las debilidades del lanzador Conrado Marrero «El Premier» cuya característica era comenzar flojo y eso había que explotarlo, antes de que se aplomara en el box. Y así resultó, le hicieron tres carreras en el primer inning que sellaron la histórica victoria.

En el sexto inning, dos zuliano hicieron la jugada del partido. Con dos embasados, Luis Romero Petit, tercera base, decapitó un roletazo por sus predios y con Dalmiro Finol, segunda base, realizó un doble play salvador.

Muy pocas veces se ha contado que cuando se estructuraba el equipo, Abelardo Raidi, que ya había oído hablar de la calidad de los peloteros zulianos, se vino a la llamada Zona Petrolera, hoy COL y allí pudo convencerse de esa realidad. La mayoría de los jugadores zulianos eran obreros de las petroleras que solo los contrataba para jugar, sudar poco y devengar un salario por ello.

El deporte había sido tomado como el mejor antídoto contra las constantes amenazas de huelgas de los trabajadores.

Los zulianos inmortales

Los zulianos que se inmortalizaron al formar parte del equipo campeón fueron Domingo Barboza, Ramón «Dumbo» Fernández, Benjamín Chirinos, Enrique Fonseca, Guillermo Vento, Dalmiro Finol, Luis Romero Petit y Francisco «Tarzán» Contreras.

Se había corrido el rumor de que los dos sobrevivientes, Petit y Fonseca serían invitados a esta ciudad, donde recibirían un reconocimiento por parte del Concejo Legislativo el Estado Zulia, pero no pasó de ser un simple rumor.

La gloria es eterna para estos caballeros que le dieron a Venezuela su primer gran título universal en su deporte preferido: el béisbol.

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