Getafe puso el imposible

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4 de mayo, 2014 - 2:00 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Agencias

El Barcelona homenajeó a Tito Vilanova y se despidió de la Liga en el tiempo añadido, con un cabezazo de Lafita que apagó todas las esperanzas azulgranas y catapultó las del Getafe en su lucha por la salvación. Tanto desfiló por el alambre el equipo de Martino que la justicia acudió al auxilio de un rival que mostró mayor determinación.

En el fútbol existen los milagros. Si lo representó el jueves el Sevilla en Mestalla, la historia ofrece no pocos ejemplos y el FC Barcelona bien puede hablar de ello. Pero este Barça al que los milagros ligueros le abrazaron en la época del Dream Team fue el que se lo regaló al Getafe, al que este punto puede ser poco menos que un regalo para la salvación. Fue un partido tan extraño como desalmado, que comenzó con la emotiva despedida del universo azulgrana a Tito Vilanova y acabó con la hinchada deprimida por una imagen desangelada de sus jugadores, involuntarios protagonistas de la machada del Getafe.

El homenaje a Tito Vilanova, sentido por todo el estadio, abrumó al universo azulgrana y le dio atrevimiento al equipo madrileño, quien no tardó en avisar: no estaba en Barcelona de paseo. Le costó entrar en juego al grupo de Martino, firme en su apuesta ofensiva y colocando a Pedro y Alexis como escuderos de Messi, quien superados los veinte minutos cazó con maestría el primer centro con lógica de Alves, raso para que la «Pulga» convirtiera su remate de primera con la izquierda en el gol inaugural de la tarde.

Getafe no bajó los brazos

Calmado el ambiente, el golpe no rindió al Getate y las dudas aparecieron entre los azulgranas. Así se explicó la diana de Lafita, a la salida de una falta, invalidado en primer término por el auxiliar del árbitro, pero confirmado por este.

La casualidad quiso que la apuesta por el fútbol desembocara en el inmediato gol del Barça. A los 66 minutos sorprendió Martino dando entrada a Cesc por Mascherano, para jugar con tres defensas, apoyados por Busquets, y dar mayor protagonismo a la llegada de la segunda línea. Y fue el recién entrado el que se puso los galones para regalar una asistencia de oro que Alexis colocó en la red. El Barça pudo lograr el 3-1 en un par de ocasiones como pudo el Getafe antes igualar, con su insistencia y ganas de sobrevivir. Cuando todo terminaba, Jaime Gavilán volvió a dejar en evidencia que a Dani Alves eso de defender con tesón le suena a pasado lejano, se ganó el puesto en su banda y lanzó un centro desesperado. Y allí apareció con un salto imperial Ángel Lafita, en el minuto 92, para sentenciar el empate con un cabezazo enorme.

Ganar la Liga por el Barca ya no es un milagro, sino una utopía.

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