El día que un pueblo enmudeció

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20 de diciembre, 2014 - 2:11 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Agencias

Cuando Luiz Felipe Scolari afirmó airado en mayo que iría «hasta el infierno» con sus 23 jugadores, no sabía que su viaje a los horrores del fútbol pronto tendría fecha de ida: 8 de julio en Belo Horizonte.  Allí, Brasil recibió un revés histórico ante Alemania (7-1) y se despidió humillado de su mundial, en medio del mutismo y la congoja estremecedores de más de 200 millones de personas. Ese silencio solo se había escuchado 64 años antes, cuando Uruguay arruinó la fiesta a Brasil en el Maracaná. Arrasada por un imprevisto ciclón alemán que le endosó cinco tantos en 18 minutos, la anfitriona, la pentacampeona, encajó su peor goleada en un Mundial en las semifinales de una fiesta planetaria que llevaba su nombre. Brasil quedaba de nuevo avergonzado en casa y sin siquiera boleto para la final del Maracaná, reservado para el gran desenlace, y donde el anfitrión no jugó durante el campeonato.

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