El boxeador que noqueó al apartheid

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7 de diciembre, 2013 - 12:00 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Archivo

Nelson Mandela, boxeador durante su juventud y gran seguidor del equipo de fútbol de Sudáfrica, utilizó el deporte para unir a los negros y a los blancos y crear la nación «arcoíris», vistiéndose incluso con la casaca Springbok de rugby, el deporte más simbólico de la comunidad blanca afrikáner y del apartheid. Eso hacía posible un contacto con ellos. Aprendió entonces todo lo que pudo sobre ese deporte, todos sus entresijos y sus momentos clave. Y fue así como empezamos a hablar», contó en 2009 Christo Brand, uno de sus antiguos carceleros, al periódico The Telegraph.

En 1995, cuando Sudáfrica apenas podía salir completamente de la segregación racial a pesar de su salida de la cárcel y de haber sido elegido presidente del país un año antes, Nelson Mandela comprendió entonces mejor que nadie el interés que suscitaba en su país la organización de la Copa del Mundo de rugby, primer acontecimiento de tal envergadura en suelo nacional desde el final del bloqueo internacional.

Justo antes del pitido inicial de la final contra Nueva Zelanda, Mandela apareció vestido con la camiseta Springbok, símbolo de la comunidad blanca y, en uno de los gestos más emblemáticos de su carrera política, saludó uno a uno a todos los jugadores delante de los 62.000 espectadores presentes en el estadio, en su mayoría blancos.

En su juventud, Mandela practicó el boxeo durante una década, un deporte donde, «sobre el ring, la edad, el rango, el color de la piel o la riqueza no tienen lugar», según reconoció en su biografía.

Esa capacidad para recibir golpes le acompañaría el resto de su vida. «Nos hizo tomar conciencia de que éramos los carceleros de nuestros hermanos y que estos son de todos los colores», afirmó Mohamed Alí, el boxeador más grande de todos los tiempos y una de las figuras clave de la lucha por los Derechos Civiles. En 2004, Sudáfrica y Nelson Mandela celebraron de nuevo gracias al deporte. Madiba ya no era presidente desde hacía mucho pero este ícono de la lucha contra el apartheid entendió bien su nuevo papel y logró la organización de la Copa del Mundo de Fútbol en 2010 para su país.

Mandela no pudo acudir a la ceremonia de apertura del Mundial, aunque sí apareció por sorpresa, aunque brevemente, en la clausura, el 11 de julio de 2010, en lo que sería su última aparición pública en un acontecimiento retransmitido en todo el mundo.

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