Barcelona comanda

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12 de diciembre, 2013 - 1:17 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Ausentes los dos falsos nueves habituales, Leo Messi y Cesc Fábregas, Neymar se encontró como pez en el agua en esta nueva posición y vivió una gran noche anotando un triplete, su primero desde que viste la camiseta del Barcelona, en la goleada del equipo azulgrana ante el Celtic Glasgow (6-1).

Neymar lo firmó, además en apenas 14 minutos (44’, 48’ y 58’). El brasileño lideró el ataque de su equipo frente a un rival que no se jugaba nada. El único objetivo del Barça era asegurarse la primera posición del grupo y la ventaja de campo en los octavos de final. Piqué (7’), Pedro (39’) y Tello (72’) afianzaron la actuación del «carioca».

El mismo Celtic que el pasado curso fue capaz de derrotar al equipo azulgrana o que tan cara vendió la piel en el último de sus enfrentamientos (que sentenció el Barça con un único gol de Cesc Fábregas), fue apenas un juguete roto ante la efectividad local, que en su segundo remate a puerta ya abrió el marcador mediante Piqué y se fue al descanso bailando al cuadro escocés, sobrepasado en todos los órdenes.

Mención especial, claro, mereció la actuación de Neymar, quien tras unos dubitativos primeros minutos acabó redondeando una actuación sobresaliente. Fallón ante puerta, rozando el minuto 40 regaló a Pedro el 2-0 para comenzar a partir de ahí su particular exhibición.

El brasileño marcó el tercero a pase de Montoya a punto de llegarse al descanso. Y reservó para el segundo acto lo mejor de su repertorio. Apenas comenzar los segundos 45 minutos, mostrando lo mejor de ese Barça que tanto enamoró en el pasado reciente y en cuya búsqueda repite Martino que anda el equipo, Neymar encontró en Xavi a su mejor socio con una jugada de tiralineas, excepcional que acabó con un obús al que Forster ni pudo soñar con responder.

Exhibición

Neymar se fue camino a los vestuarios a los 74 minutos de partido, tras anotar su tercer gol a pase de Adriano y después de que una falta de entendimiento con Pedro y una buena respuesta de Forster a una excepcional jugada personal evitasen que aumentase la cuenta.

No existió, por una vez, debate alguno al que agarrarse en el Camp Nou. Los pocos hinchas que se dieron cita en la grada, poco más de media entrada, disfrutaron no de un plácido partido, sino de una exhibición de su Barça. Para cuando Samaras salvó el honor escocés, la alegría era tal entre el universo azulgrana que nadie reparó en reproche alguno.

Fotos: AFP

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