A 75 años del debut de Sugar Ray Robinson

Lot981a_lg.jpeg_01
7 de octubre, 2015 - 4:29 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Falleció a la edad de 67 años, un 12 de abril de 1989

Foto: Agencias

Hace 75 años debutó el que la mayoría en el boxeo, incluidos personajes como Joe Louis, Muhammad Alí y Sugar Ray Leonard, consideraron como el más grande peleador de todos los tiempos: Walker Smith… o, mejor dicho, Sugar Ray Robinson.

Hombre apasionado del baile y buen bailarín, con el mejor juego de piernas visto el siglo pasado, veloz, amante del buen boxeo, la esencia misma del boxeo, campeón del mundo, Robinson fue inspiración de muchos y un terror para otros.

Debutó el 4 de octubre de 1940 en el Madison Square Garden, vaya dupla. Noqueó a Joe Echevarría y seis años después logró su primer campeonato, el de peso welter, mismo que defendió en cuatro ocasiones hasta que lo dejó vacante para encontrar nuevos retos.

Cayó después de 40 victorias

Su primera derrota, después de 40 peleas invicto, fue ante Jake LaMotta, el «Toro Salvaje», con quien protagonizó nada más y nada menos que una serie de seis peleas. Contra LaMotta, otro Salón de la Fama, tuvo saldo de cinco triunfos y una derrota. Enfrentó a todo lo mejor de su época. Combatió hasta 1965 y se retiró con marca de 173 victorias -aunque hay quien dice que fueron 175-, 19 reveses, seis empates y 108 nocauts. Entre sus grandes rivales, además de LaMotta, figuraron Kid Gavilán, Randolph Turpin, Rocky Graziano, Henry Armstrong, Gene Fullmer y Carmen Basilio. Enfrentó a 18 campeones del mundo.

«En una carrera que se extendió por tres décadas, Sugar Ray Robinson encarnó la esencia de la dulce ciencia. Fue campeón welter y ostento por cinco veces el campeonato mediano. Robinson combinó la gracia de un atleta y una potencia excelente y fue casi imbatible en su mejor momento». «Considerado por muchos como el mejor peleador en la historia, libra por libra. Se ganó su apodo, «Sugar», cuando un periódico lo describió tanto «dulce como el azúcar»», se lee en su biografía del Salón de la Fama del Boxeo Internacional en Canastota, Nueva York.Medios como ESPN, The Ring y la agencia AP le reconocieron como el mejor peleador de todos los tiempos y del siglo XX. Alí alguna vez mencionó que Robinson fue para él un rey, maestro e ídolo. Fue dos veces el mejor peleador del año, en 1942 y 1951.

Fue el primer peleador que comenzó a llevar infinidad de gente a sus campamentos. A su entrenamiento se le sumaban por decenas y tras retirarse provisionalmente en 1952 para dedicarse a su más grande pasión, el baile, se le acabó todo el dinero que había hecho boxeando y tuvo que regresar a calzarse los guantes para una etapa no tan sólida pero brillante de su carrera.

Comente