Sonido análogo y sonido digital

qpplaceholder
23 de agosto, 2015 - 2:11 pm
Redacción Diario Qué Pasa

En el extenso, fascinante e inagotable mundo de la música todavía se siguen escribiendo páginas interesantísimas de opiniones, muchas veces encontradas, realizadas por expertos, musicólogos y por qué no, de los «simples» amantes del sonido. Audiófilo, melómano, amante en extremo de la música, quien aquí escribe para ustedes se sigue maravillando del infinito universo de posibilidades en cuanto a la creación y a la grabación sonora.

¿Suena igual un piano de madera alemán o japonés a un súper teclado digital de los más avanzados? ¡Por supuesto que no! La tecnología o electrónica sonora jamás igualarán la dulzura del sonido natural. Lo cierto es que la ciencia nunca descansa y cada vez se acercan más las similitudes, pero siempre habrá una diferencia. No podríamos comparar la experiencia de escuchar la ejecución de una obra con músicos en vivo con la interpretación que realice el más versátil de los músicos con instrumentos electrónicos.

En este sentido debemos mencionar el sonido análogo y digital a la hora de grabar las producciones musicales. La registración se realizó análoga  por muchos años (los discos de vinil, las cintas, los casetes) hasta que fue desplazada por la era digital (los minidiscos, los discos compactos, y los discos duros de los ordenadores). De modo que si apreciamos con detenimiento y en un buen equipo el sonido análogo de un disco de vinilo, valoraremos sin duda un sonido natural, elegante, además de tener la experiencia inigualable de participar en cierta forma con esa magia auditiva al ver los surcos del disco y limpiarlos, colocar el brazo con la aguja en la canción escogida y experimentar la sensación de estar frente a los músicos.

Sin embargo, en el sonido digital estaremos seguramente frente a procesos o compresiones de audio que nos alejarán del sonido real y fiel de la música, afectando para los oídos de los más entendidos, el milagro de la creación. Entiendo que el progreso es y debe ser indetenible, pero insisto que ni en el más avanzado de los casos, la música se escuchará más bella y pura que en el sonido análogo apreciando los armónicos completos y todas  las notas que por cierto no son siete, son doce pues existen siete naturales y cinco alteradas.

Un mundo incontable de producciones en LP (Long Play, por sus siglas en ingles) comprobarán la hermosura del sonido que a veces se hacían monoaural y otras estereofónico como el de los fabulosos Bee Gees, Julio Iglesias, Las Estrellas de Fania, Los Guaco, Oscar de León, La Dimensión Latina y muchos más que pasaron a la historia con sus imponentes producciones.

Así las cosas, una de las más encomiables misiones que tenemos en la pedagogía musical es dar a conocer los personajes que escriben interesantísimas historias con su profesionalismo y talento. Tal es el caso del compositor, intérprete, productor musical e ingeniero de sonidos Enrique Rincón Canaán, un verdadero genio zuliano del arte de la música y las grabaciones.

Hasta el próximo domingo con el favor de Dios.

Comente