Música para la vida: Canto coral

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12 de octubre, 2014 - 3:58 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Un grupo coral es un conjunto de personas que armonizan sus voces para interpretar diversos tipos de repertorios: clásicos, religiosos o populares.

Ahora bien para articular tan importante expresión artística se deben tomar en cuenta una serie de elementos que permitan formar el grupo en función de los objetivos a cumplir y del repertorio a demostrar, siendo uno de los más primordiales la clasificación de las voces y su composición en coros masculinos, femeninos, mixtos o coro de niños.

Los coros femeninos y de niños tienen habitualmente tres clasificaciones: soprano, mezzo-soprano y contralto, y que por no poseer voces graves, suelen requerir acompañamiento instrumental, habitualmente de piano.

Ahora bien las voces que componen una formación coral mixta son comúnmente cuatro: soprano, contralto, tenor y bajo. A veces aparecen otras voces: mezzo-soprano, voz intermedia entre soprano, contralto y barítono, voz intermedia entre tenor y bajo. Pero para ser mas específicos en las voces femeninas encontramos sopranos, mezzosopranos y contraltos y en las masculinas tenores, barítonos y bajos.

La soprano y el tenor alcanzan las tesituras —conjunto de notas donde se canta cómodamente— más agudas. Las mezzosopranos y barítonos las tesituras intermedias y las contraltos y bajos las tesituras mas graves. En este sentido  la belleza artístico-vocal solo se logrará con un intenso trabajo, constante y personalizado de vocalización —entrenamiento vocal— de la mano con los delicados y muy trabajosos arreglos corales —la línea melódica que cantará cada una de las voces por separado pero armonizadas o ajustadas musicalmente—.

Las más grandes obras sinfónicas y óperas incluyen los coros, que generalmente aparte de la intensa formación musical y entrenamiento vocal, también estudian actuación y la ejercen en las presentaciones y conciertos en los mas exigentes escenarios de todo el mundo y ante públicos realmente formados y educados que incluso, conocen los textos y las arias —canciones o romanzas donde suelen cantar como solistas los protagonistas de las obras—.

Una de las puestas en escena más conmovedoras es la de los coros de voces blancas —se denomina voz blanca o voz infantil a la de los niños antes de su pubertad— las cuales son las más delicadas de todas por cuanto depende de la destreza y profunda formación musical del maestro o maestra encargados el éxito de tan fina tarea, a saber: evaluación de oído musical —sentido rítmico y melódico— clasificación de las voces y un constante monitoreo del estado vocal de los integrantes del grupo. Los niños que participan en tan interesante actividad grupal, aprenden a interactuar con su entorno familiar y social de manera más fluida por cuanto entran en contacto con los públicos y la experiencia del escenario, las luces, la magia artística y por supuesto esa manifestación formidable de energía  y reconocimiento que se llama «aplauso».
Hasta el próximo domingo, con el favor de Dios.

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