Hoy el mundo recuerda a Lady Di

Muerte de la princesa Diana: duelo que hizo tambalear la monarquía

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31 de agosto, 2017 - 7:40 am
Jennifer Borrego / [email protected] / con información de AFP

Princesa del pueblo, amiga de celebridades y personaje mediático, esta aristócrata cuya imagen pública escondía una personalidad atormentada, se forjó una popularidad mundial mostrando su empatía con los más desfavorecidos

Foto: AFP

París – El 31 de agosto de 1997, la princesa Diana murió en un accidente de automóvil en París. Durante una semana, hasta su multitudinario funeral, el Reino Unido se sumió en un duelo sin precedentes que hizo tambalear la monarquía.

Divorciada desde hacía un año del príncipe Carlos, la mujer de 36 años y su nuevo amor, el productor de cine egipcio, Dodi Al Fayed, fueron perseguidos durante todo el verano en el Mediterráneo por los paparazzi.

El 30 de agosto la pareja llegó por la tarde a París y fueron a cenar al Ritz, un hotel de lujo de la plaza Vendome, antes de intentar salir discretamente poco después de la medianoche, en un Mercedes Benz.

Perseguido por fotógrafos que se desplazaban en motocicleta, el potente automóvil entró a toda velocidad en un túnel y se estrelló contra un pilar de cemento.

Diana fue extraída por los socorristas del Mercedes destrozado. Dodi Al Fayed y el chofer, que según la investigación tenía un nivel elevado de alcohol en la sangre, murieron en el acto. El guardaespaldas quedó gravemente herido.

Siete fotógrafos fueron detenidos. Al día siguiente, las fotos del accidente se vendieron a las revistas por un millón de dólares.

La princesa, que sufría una grave hemorragia interna, fue transportada al hospital Pitié-Salpêtrière. A las 4:00am fue declarada muerta. El embajador de Francia llamó por teléfono a los asistentes de la reina en Balmoral, en Escocia, donde el duque de Edimburgo, el príncipe Carlos y sus hijos los príncipes Guillermo, de 15 años y Enrique, de 12, pasaban el verano.

Princesa del pueblo

El Reino Unido se despertó de duelo. Bajo un cielo gris, cientos de londinenses, en llanto, comenzaron a depositar flores frente a los palacios de Buckingham y Kensington, la residencia de la princesa.

Con la voz embargada por la emoción, el joven primer ministro laborista Tony Blair rindió homenaje a la «Princesa del pueblo».

El mundo entero mostró su consternación por la pérdida. El presidente norteamericano Bill Clinton dijo estar «profundamente entristecido». En India, la madre Teresa rezó por la difunta. Michael Jackson «consternado», anuló un concierto que tenía previsto en Bélgica.

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Foto: La madre Teresa de Calcuta junto a Lady Di

Los paparazzi fueron los primeros acusados. El hermano de Diana, Charles Spencer, culpó a los diarios de tener «sangre en las manos».

En posición incómoda, la prensa popular elevó a Diana al rango de ícono. «Nació Lady. Luego fue nuestra princesa. La muerte hizo de ella una santa», escribió el Daily Mirror.

El fervor popular se fue amplificando. En el palacio de Saint-James, donde descansan sus restos, había que hacer hasta 11 horas de cola para acceder a los registros de condolencias.

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Foto: Lady Di en más de una ocasión ayudó en diversos países necesitados

La frialdad de la Reina

La organización de los funerales fue un rompecabezas. Desde su divorcio, Lady Di ya no tenía derecho al título de alteza real ni a funerales nacionales. Pero los británicos reclamaban un homenaje a la altura de su «reina de corazones».

El descontento de la opinión fue creciendo a medida que se prolongaba el silencio de la familia real, que continuó atrincherada en Balmoral.

Los diarios, furiosos ante la ausencia de una bandera a media asta en el palacio de Buckingham, reclamaron a la reina que se dirigiera a sus súbditos. «La familia real nos ha abandonado», deploró The Sun.

«Herida», Isabel II se resignó a rendir un homenaje a la nuera que nunca quiso, en un mensaje televisado -el segundo en 45 años de reinado-, antes de inclinarse públicamente ante su féretro.

«Si los Windsor no aprenden la lección, no sólo van a enterrar a Diana, sino también su porvenir», advirtió The Guardian. Según un sondeo publicado en aquellos días, uno de cada cuatro británicos se declaraba a favor de la abolición de la monarquía.

Lúgubre adiós

Al día siguiente, cerca de un millón de personas asistieron al cortejo fúnebre en medio de un pesado silencio, apenas interrumpido por los llantos y el lúgubre doblar de las campanas.

Cabizbajos, los dos príncipes huérfanos caminaron detrás del féretro, acompañados por el príncipe Carlos, el duque de Edimburgo y el conde Spencer, ante la mirada de 2.500 millones de telespectadores.

En la abadía de Westminster, 2.000 invitados, entre ellos Hillary Clinton, Tony Blair, Luciano Pavarotti, Margaret Thatcher y Tom Cruise, asistieron a la ceremonia. Elton John interpretó el tema «Candle in the wind», cuya letra había reescrito especialmente para rendir homenaje a Diana.

Por la tarde, la princesa fue enterrada en la intimidad en Althorp, al noroeste de Londres. Desde entonces descansa en una tumba en una isla de la que fue su residencia familiar.

Visitors look at photographs of Diana, Princess of Wales, and floral tributes left outside Kensington Palace in Central London on August 29, 2017 ahead of the 20th anniversary of Princess Diana's death. Britain prepares to mark the twentieth anniversary of the death of Diana, Princess of Wales. August 31, 1997, Britain's Diana, Princess of Wales, died in a high-speed car crash in Paris. For the week following, leading up to her spectacular funeral, Britain was plunged into an unprecedented outpouring of popular grief which shook the monarchy.  / AFP PHOTO / Daniel LEAL-OLIVAS

Foto: Tributos florales y fotografías se ven fuera de una de las entradas del Palacio de Kensington para conmemorar el 20 aniversario de la muerte de Diana, Princesa de Gales

 20 años: Reino Unido rindió sobrio homenaje

Aunque un día antes, Reino Unido rindió ayer un sobrio homenaje a Diana Spencer. Mientras los medios del país multiplicaron los programas y especiales sobre la todavía muy popular princesa de Gales, sus hijos Guillermo y Enrique visitaron el jardín blanco efímero creado en su memoria en el palacio de Kensington, donde residía en Londres.

En él predominan las flores de tonos blancos, con algún toque de color, especialmente plantadas este año para rendir homenaje a la que fue llamada cariñosamente Lady Di, convertida en icono.

Delante de las vallas del palacio londinense, ramos, mensajes y fotos se acumularon veinte años después del mar de flores depositado en el mismo lugar por millones de personas desconsoladas.

Según el palacio de Kensington, no hay previsto ningún acto oficial para hoy 31 de agosto, fecha cuando Diana perdió la vida.

Desde su compromiso con el príncipe heredero Carlos cuando solo era una joven tímida de 20 años, pasando por su papel de madre entregada y de defensora de causas humanitarias, hasta su trágica muerte, Diana desestabilizó a la familia real británica y marcó una época.

Sus confidencias privadas revelaron también a una mujer independiente que se tomó ciertas libertades con respecto al protocolo y las tradiciones monárquicas.

Todo un legado

La influencia de Diana sobre la monarquía continuó incluso después de su muerte, la cual dañó gravemente la imagen de los Windsor. La reina Isabel II fue especialmente vilipendiada por su supuesta insensibilidad ante el fallecimiento de su exnuera y el dolor de sus súbditos. Obligada a modernizarse, esta familia real, que la princesa de Gales decía deshonrar, salió reforzada del drama.

La soberana es actualmente más respetada que nunca, en un momento en el que su reinado bate récords de longevidad. La joven generación, entre ellos Guillermo, su esposa Catalina y sus dos hijos, trajeron un aire de frescura a Buckingham. Y el príncipe Carlos, del que Diana se divorció en 1996, se volvió a casar con su amante Camila y se prepara para subir un día al trono.

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