En la edad de oro de su vida disfrutar de crear y nombrar a sus juguetes de trapo

María del Carmen una mujer con un corazón de muñeca (+Fotos)

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27 de mayo, 2017 - 3:24 pm
Herwin Godoy / [email protected]

María es la matriarca de una familia con seis hijos, 27 nietos y 30 bisnietos. Vive en Santa Lucía y se siente con fuerzas para seguir aprendiendo

Maracaibo — María Auxiliadora, Matilda, Avelina y  Cenobia junto a las otras 25 muñecas, cada una de las otras con su nombre, esperaban en la sala de la casa, casi tan ansiosas como Doña María del Carmen Leal, así se llama y lo acentúa cada vez que lo indica.

Esta es la primera vez que la entrevistan y  que sale en un periódico, por lo tanto, se puso sus mejores galas, la mayoría diseñadas y cortadas por ella, pues como modista al fin, prefiere cortar sus propios patrones y que otro se lo cosa «y no coso más porque no me dejan, es que si uno todavía tiene fuerzas pa′ qué lo quieren detener», dice María con un tono convincente que no deja duda de que lo que dice es verdad.

Esta dulce y sonriente señora, que vive en Santa Lucía, tiene 89 años de vida, pero con un alma que se negó a crecer, o bueno que creció cuando fue necesario, para criar a sus seis hijos, pero que permaneció con esa niña viva, latente para florecer de nuevo en la edad dorada, en medio de sus amadas muñecas de trapo, de las cuales tiene 37 años creando.

Mientras la entrevista transcurría Inginia, Margarita, Odesa, María Emilia parecían mirarla desde el sofá, mientras su creadora contestaba las preguntas.

especial

Elizabeth Jímenez, María del Carmen Leal y José Gabriel Jiménez comparten esta pasión

¿Quién la enseñó a hacer las muñecas de trapo?

Aprendí yo sola, viendo a mi mamá cuando las hacía para nosotras, este recuerdo se quedó conmigo y comencé a practicarlo cuando ya mis hijas estaban grandes y al igual que mi mamá se las hice a mis nietas.

«No me pareció tan difícil recordarlo porque como soy modista tengo muy claro como hacer los patrones de la ropa y los de las muñecas las hago sin mucho pensar, como quieren ser ellas, así las hago», dijo María acompañada de la segunda de sus hijas, Elizabeth Jiménez, quien también hace muñecas de trapo siguiendo con la tradición y que a su vez ha impulsado en su sobrino José Gabriel, de 8 años, el amor por este arte que se remonta a los comienzos de esta popular barriada de la capital zuliana y mucho más.

¿Dónde consigue el material?

Aquí en la casa tengo todo, las hago con los retazos de tela que quedan de las hechuras de la ropa que usamos, yo no gasto mucho, con estos materiales les doy vida a mis muñecas, indicó mostrando una cesta de un metro de profundidad.

Respeto de talento

A pesar de poseer un talento innato para la creación de sus muñecas, tal y como lo demuestran y gracias a las ganas que tiene de seguir aprendiendo, Doña Camen le pidió a su hija Elizabeth que la llevara a un curso de muñequería que dictaban en el Museo de la Gaita.

Y aunque no aprendió nada nuevo, llenó de sabiduría el curso y en la tercera clase contagió al menor de sus nietos, quien desde ese momento se enamoró del oficio y no ha dejado de coser. En algunas oportunidades solo y en muchas otras junto a su abuela María y su tía Elizabeth, logrando crear en la sala de la casa momentos en el que tres generaciones se logran unir por una pasión, por el talento, con un zurcido sentimental que sobrepasa la fuerza de los largos hilos de seda que conforman el carrete y penetran con puntadas perfectas las almas que se separan por 80 años de experiencia, pero que se unen ante la miradas en punto cruzado de Yajaira, Élida, Rosalía y Valeria, junto a sus otras 15 hermanas con esencia de María y cubierta textil que quedan en la casa, pues realmente supera las 80 creaciones.

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