La Media Voz

1581_COLUMNA MUSICAL- Fotosimon_diaz_ PPGA
19 de abril, 2015 - 2:20 pm
Redacción Diario Qué Pasa

En el fascinante mundo del canto existen diversas formas y técnicas para emitir el sonido adecuado en los muchos tipos de repertorios y tesituras vocales. Nos referimos a la voz de pecho, la voz de cabeza, los falsetes y la media voz.

Pero imprescindible es conocer cómo se produce el sonido  a través del principal órgano de la fonación que es la laringe mezclado a una adecuada respiración, lo cual representa la base para el canto y para los que utilizan la voz hablada como medio de trabajo, locutores, maestros, etc.

La laringe es un órgano tubular constituido por varios cartílagos que comunica la faringe con la tráquea y se halla delante de esta. Es una estructura musculo-cartilaginosa, situada en la parte anterior del cuello, a la altura de las vértebras cervicales c3, c4, c5 y c6. Está formada por el hueso hioides y por los cartílagos  tiroides, cricoides, aritenoides, corniculado, cuneiforme y la epiglotis y por cuatro pares laterales, todos ellos articulados, revestidos de mucosa y movidos por músculos. En la laringe se encuentran las cuerdas vocales responsables directas de la producción de la voz y  que  por cierto, no tienen forma de cuerda, sino que se trata de una serie de repliegues o labios membranosos por lo que es un error llamarlas cuerdas, el término anatómico es «pliegues vocales». Son cuatro, cada par son llamadas verdaderas y falsas. Las cuerdas vocales superiores son los pliegues vestibulares y no participan en la producción de sonidos. Las inferiores son las cuerdas vocales  verdaderas y son las responsables en la producción de sonidos al efectuar la vibración.

Ahora bien para que este sonido se genere plenamente debemos también conocer el aparato respiratorio y su correcto funcionamiento para el canto, así como el principal protagonista: el diafragma, el cual es un tejido musculo-tendinoso que separa la cavidad torácica de la abdominal. Para el fortalecimiento de este, existen una serie de ejercicios que lo fortalecerán y procuraran un desempeño vocal óptimo evitando un esfuerzo desmesurado de los pliegues vocales. En consecuencia se lograra desplegar los recursos técnicos vocales, particularmente el canto a media voz, o sea, aplicar menos presión en la salida del aire, dosificándolo con el dominio del músculo diafragmático y convirtiéndose en un beneficio estético y artístico para el cantante y una sensación muy agradable para el oído de los públicos. La media voz debe ser aplicada con absoluto conocimiento y destreza para no convertirse en una experiencia agotadora y vocalmente fatigante.

Un ejemplo  en la música popular del canto a media voz —con algunos falsetes— lo encontramos en nuestro Simón Díaz así como también en el Chileno Lucho Gatica y, en el mundo de la ópera al príncipe de los tenores Italianos Franco Corelli (Italia1921-2003) quien  lograba una media voz con una perfección casi celestial y de una «salvaje belleza» que hacia delirar a los más entendidos de los públicos. Inexplicablemente se retiró a los 55 años de edad cuando su voz estaba en la cumbre del heroísmo, virilidad y potencia. Hasta el próximo domingo con el favor de Dios.

Foto: Agencias

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