Inés Laredo: «El teatro debe ser celebrado todos los días»

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27 de marzo, 2015 - 1:45 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Fotos: Daniel Cubillán

Con una ternura y una amabilidad que engancha hasta al más recio, «La Maestra del Teatro» en la región, Inés Laredo, abrió las puertas de su casa al equipo reporteril de QUÉ PASA que acudió a ella, en esta importante fecha, por ser un referente cultural en estado Zulia.


A pesar de sus impedimentos físicos, Laredo se mostró sumamente emocionada y dispuesta a contar su historia, la cual comenzó en su natal Chile. «Mis comienzos fueron en la Escuela de Teatro Experimental de la Universidad de Chile donde me formé y además di mis primeros pasos como directora de un grupo de muchachos que hacían vida profesional en ese lugar», cuenta Laredo quien actualmente tiene 93 años.

Ella cuenta que, además de sus obligaciones en la escuela, se dedicó a realizar diferentes obras de teatro con títeres en diferentes comunidades de Chile, especialmente dirigida a los niños. «Esos fueron mis primeros trabajos de calle. Hacía obras cortas, de humor y especialmente con títeres que a los pequeños les encantaba. Nos íbamos a las comunidades más populares de Santiago y allí presentábamos las piezas», rememoró Laredo.

Inés Laredo, una leyenda viviente del teatro y considerada por muchos Patrimonio Cultural de Venezuela

Pionera en Venezuela

A los 25 años de edad, Inés decidió venirse a Venezuela y recordó que su primera gran obra fue La Zapatera Prodigiosa, una adaptación de una novela del español García Lorca. Sin embargó, destacó que sus labores en el país comenzaron en el Liceo Udón Pérez. «Yo fui la primera persona que comenzó con el movimiento teatral en el país, al menos la que comenzó a trabajar con títeres, eso fue con los alumnos del liceo Udón Pérez y nuestra primera gran presentación fue para celebrar el primer aniversario de la institución», explicó.

Gracias a su impecable trabajo, pasó a formar parte de la Dirección de Cultura de la Universidad del Zulia donde se hizo cargo del «Grupo Sábado» y dirigió cientos de obras que impulsaron la labor de esa dependencia universitaria. «Una de las obras más emblemáticas fue la obra Padre que se presentó en el antiguo Paraninfo. «Luego nos fuimos a Caracas, allá no había teatro universitario todavía, sin embargo muchas personas se comenzaron a interesar y emprendieron proyectos culturales. Eso fue más o menos en la época de los 50, yo estaba criando a mi único hijo Wagner Áñez», indicó la artista.

Laredo vive sola en el sector El Milagro de Maracaibo. Su hijo Wagner Áñez junto a su esposa e hija viven en Caracas. Su nieto Salvador actualmente reside en Canadá. «Mi madre nunca quiso salir de Chile, toda mi familia se quedó allá», comentó.

Por amor al arte

Tras salir de la Dirección de Cultura, la profesora recordó la odisea que vivió junto a su grupo de estudiantes para poder seguir con su labor cultural. «En aquella época hubo cambio de administración en la universidad y la persona que llegó a hacerse cargo no quería que existiera el «Grupo Sábado» y lamentablemente tuvimos que salir. Pasamos cinco años pagando con nuestro dinero el alquiler del Teatro Baralt para poder ensayar y montar las obras, lo que reuníamos con la boletería era algo mínimo pero para no abandonar nuestro oficio costeábamos nuestros propios gastos», dijo.

Satisfacciones

Inés Laredo no quiso dejar de mencionar su paso por el Grupo de Teatro Tablón, el cual actualmente atraviesa por una lamentable situación. «Estrenamos cientos de obras El Zoo de Cristal de Tennessee Williams y La Cantante Calva de Eugene Ionesco. Ahora el grupo no tiene sede propia donde poder ensayar y aprovechó para hacer un llamado a las autoridades que se aboquen a ayudar a estos artistas con más de 25 años de trayectoria artística.

Finalmente, la artista hizo un llamado a todos los artistas, dedicados al teatro o cualquier otra área cultural, a «luchar porque se les reconozca su trabajo. No sólo a quienes estudiaron para ello sino también los que se han dedicado a las artes durante toda su vida. Además, hizo énfasis en que «el teatro debe ser celebrado siempre. No solo debe dedicársele un día y mañana olvidarse de él o de las personas que hacen posible su existencia. El país está enfrentando grandes cambios positivos en cuanto a las artes, hay más cultura de ir al teatro y es accesible. Gracias a muchas iniciativas, las personas pueden disfrutar de grandes espectáculos de manera gratuita y en espacios cómodos, eso en mi época no existía. Las personas deben valorar eso, tienen un tesoro frente a sus ojos. Aprovéchenlo».

Desde la mirada de los protagonistas

Betulia Camacho, profesora de la Escuela de Teatro Inés Laredo del estado Zulia. Más de 25 años de experiencia. «El teatro en Venezuela atraviesa por un problema de espacios. Son muy pocos los lugares a los que se tiene acceso fácilmente. Los que existen, solo están disponibles para nosotros los domingos, los días fuertes están dedicados a lo comercial. A pesar que en nuestra región esos espacios han crecido, aun necesitamos que se sigan expandiendo».

Ángel Dertod, estudiante de la Escuela de Teatro Inés Laredo. «Se están tomando medidas prudentes para valorizar el día y exaltar la fecha. En la ciudad se está manejando una programación interesante la cual se ha mantenido permanentemente. Nosotros seguimos demostrando que hay mucho talento, por reivindicar el teatro y por darle cabida a todas las personas que quieren pertenecer a las artes».

Mary Parra, estudiante de la Escuela de Teatro Inés Laredo. «Llevo dos años estudiando teatro y ha sido una experiencia muy satisfactoria sobre todo cuando enfrentas tus miedos. El teatro me ha hecho crecer como persona. El teatro, es vida, es pasión que hace tus experiencias más llevaderas. Con él te puedes desarrollar mejor como persona, el teatro es arte y es una vía de escape para los problemas»

Ezequiel Mota, estudiante de la Escuela de Teatro Inés Laredo. «El teatro en Maracaibo actualmente está siendo bastante impulsado por los entes gubernamentales y le ha dado relevancia a los proyectos de personas que trabajabas en las calles. Las propuestas están siendo escuchadas y lo más importante mostradas a la gente.

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