Dueña y Señora del Escenario

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8 de noviembre, 2015 - 1:57 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Aquella noche hace unos 25 años, en un club de nuestra preciosa ciudad marabina, los asientos no alcanzaron para los cientos de personas que motivados por la exuberante belleza y canciones de esta dama colmaron, impacientes el recinto donde cantaría la «Dueña y Señora del Escenario» Rocío Jurado, una de las voces más extraordinarias de todos los tiempos en Hispanoamérica y más.

Nos impactó en gran forma como fue anunciada con este título por el animador, pero nuestras expectativas fueron superadas con creces cuando salió a escena esa hermosísima mujer que con su sola presencia de mucha luz y garbo, logró una ovación de pie por parte del difícil público zuliano, sin haber cantado la primera frase.

María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado, nació el 18 de septiembre de 1946 en Chipiona-España en el seno de una familia humilde. Su padre era zapatero y cantaor de flamenco y su madre también cantante aficionada, lo que impregnó desde su información genética el amor por la música y sus pretensiones de cantante de géneros genuinamente andaluces como la copla y el flamenco.

El flamenco es un interesantísimo estilo (con música y danza) propio de Andalucía y Murcia, impregnado con sus propias tradiciones y normas respetando sus principales facetas, como lo son el cante, el toque y el baile ejecutados por una maravillosa y mágica armonía entre voz, palmas, guitarras, castañuelas y otros. Las investigaciones coinciden en que su origen se remonta al siglo XVIII y principios del XIX, pero indudablemente al escucharse con detenimiento se percibe la influencia musical árabe.

La Unesco declaró el Flamenco Patrimonio inmaterial de la Humanidad en el 2010, dada su popularidad en todo el mundo y en Centroamérica en países como Guatemala, Panamá, el Salvador, Puerto rico y Venezuela donde han surgido infinidad de agrupaciones y academias, cultivando tan interesante arte que siempre deslumbra por sus trajes, puesta en escena y música profunda e intensamente conmovedora.

Ahora bien, la dilatada notoriedad de Rocío radica en las canciones románticas más que en su faceta folclórica puramente española. Fue famosa por estas baladas también en  Hispanoamérica, donde tal vez se mantuvo de moda por más tiempo que en España, lo que explica sus posteriores grabaciones con ritmos mexicanos y caribeños: Me ha dicho la luna y Te cambio mi bulería (entre otras). Grabó dúos con figuras famosas de América, como José Luis Rodríguez en la canción Amigo amor y con Ana Gabriel  Amor callado. En 1990 participó en un show de homenaje a Lola Flores en Miami, con la que grabó el dueto Dejándonos la piel.

En 1982 aplicó sus extraordinarias dotes al cante flamenco en un doble LP con la colaboración de las máximas figuras de dicho género.

Rocío Jurado cambió de escenario en junio del 2006, dejando un importantísimo aporte a la música universal y verdaderas lecciones de interpretación, desempeño vocal y arte total.

Hasta el próximo domingo, con el favor de Dios.

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