Conservatorio José Luis Paz

1637_columna-musical_01
14 de junio, 2015 - 2:14 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Cortesía

Un conservatorio (del lat. conservatorĭus) es un recinto donde se imparte educación en el maravilloso mundo del arte. Aunque la mayoría se centran en la música, también hay algunos en los que se dictan clases de danza, teatro y artes plásticas.

Nuestro amado Conservatorio de Música José Luis Paz tuvo gloriosos antecedentes en la década de los años 50 con el recordado centro vocacional Octavio Hernández que funcionaba en la avenida Bella Vista, en la Ciudad de Maracaibo —en la primaria era obligatorio la formación en música o artes plásticas—. Posteriormente existió una sede detrás del Hospital Central y luego la que conocemos hoy en día ubicada  al principio de la avenida El Milagro.

Ahora bien el nombre que ostenta este recinto educativo José Luis Paz es un punto de honor, un merecido reconocimiento a quien fue en principio un músico popular —pianista en orquestas de baile incluyendo la de Luis Alfonso Larraín—. Maracucho de nacimiento, sencillo, muy profesional y alcanzó los más altos niveles de perfeccionamiento con su instrumento en otros países. En este sentido y para tener una visión más clara de los orígenes de la casa de la música en el Zulia, obligatorio es consultar con alguien que vivió gran parte de su vida como instructora del conservatorio, la maestra y pianista Gladys Medina  quien estuvo al frente de la catedra de Piano por 35 años. Ella evoca con gran sentimentalismo: «… el profesorado de la época era de lo mejor, mucha seriedad, profesionalismo y entendida responsabilidad de la misión y los objetivos a alcanzar, edificando el talento de decenas de jóvenes hasta convertirlos en músicos de  valía…».

Grandes artistas fueron directores del Conservatorio de Música José Luis Paz: Andrés Sandoval Yánez, Luis Soto Villalobos, Salvador Toro Moya,   Renzo Silvetti, Oscar Faccio, Alberto Villasmil Romay, Jerzy Lucachewski, Hugo Petit, Franco Faccio, Lucido Quintero, José Luis García y Énder Burgos. De igual forma su profesorado siempre fue de alta factura, contando entre sus filas a figuras como —entre otros grandes— Eduardo Rhan, Ciro Adarme Rincón, Héctor Valbuena, Havid Sánchez, Gabriel Vivas, Pierino Priolo, Otto Soto, Rosaura Sánchez, Linda Marín, Jorge Quintero y Ramiro Quintero.

Más pronto que tarde deberá impulsarse la cátedra de canto popular y uno de los más anhelados sueños del músico zuliano: que los diplomas o títulos que se obtienen en el Conservatorio sean homologados o reconocidos con nivel universitario —licenciatura, maestrías y doctorados—. Se han hecho grandes esfuerzos, existe la voluntad, contamos con el profesorado de altísimo nivel, sin embargo no se ha logrado. Una oportunidad de oro tienen quienes dirigen dignamente hoy en día los destinos de la alta formación musical zuliana, que de  seguro escribirán sus nombres con las más sentidas, multicolores y gloriosas notas musicales. Estoy convencido que el Supremo Creador era músico y cantante  pues con su portentosa voz  fue y seguirá siendo en extremo bondadoso con los zulianos.

Hasta el próximo domingo con el favor de Dios.

Comente