Francis Luther

1282_FRANCIS Foto columna
13 de junio, 2014 - 1:53 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Estoy de vuelta. Dios me ha brindado una segunda oportunidad y no la pienso desperdiciar. Mi principal cambio de actitud: Querer a todo el mundo para que todos sientan el  mismo afecto por mí. Hay cosas que debo cambiar —nadie es perfecto, ni he pretendido serlo— sino que hay leyes humanas que no están escritas a las cuales debo prestar atención, en agradecimiento a la misericordia que Dios volcó sobre mí. Estoy consciente de que a partir de ahora tendré limitaciones y las sabré sobrellevar por mi salud.

Confieso que la primera gran experiencia se refiere al factor familia. Siento tener parentela en cantidades industriales. Verme rodeado de todos y por todos, sentir la presencia de todos mis hijos me dio una fortaleza única. Entrando al quirófano Franlipe me colocó unos audífonos y pude escuchar una gaita, Alegrando Corazones, esa acción me fortaleció. Una hora larga después estaba en la sala de recuperación. Si me anestesiaron o no, será difícil de explicar, solo recuerdo que todo lo que había visto en la serie de televisión Grey′s Anatomy lo experimenté y de qué manera.

¿Qué me sucedió en realidad? Prácticas alimenticias fuera de todo lugar, que si bien es cierto las he practicado a lo largo de todo la vida, algún día me pasarían factura y eso fue lo que se dio. Le dije a mis compañeros: «Muchachos no me siento bien, termino esto y me llevan a mi casa». Un conductor de QUÉ PASA, Elvis Gómez Morillo, fue mi primer gran benefactor, puesto que me trasladó a mi hogar, me dejó y le dije que guardara el vehículo en el estacionamiento del diario. Media hora después comenzó la gran pesadilla, algo que no le deseo a nadie.

Resulta que no nos cuidamos, derrochamos la juventud a manos llenas y pretendemos envejecer fuertes como un roble, cuando la realidad es otra. En la primera clínica donde me recibieron, fui víctima de mala praxis médica, pues me diagnosticaron cólico gástrico y me enviaron a casa. Pero el color de la piel de mi estomago era azul pez y eso alarmó a mi hermana Nelly Irma, quien sentenció: «Te voy a llevar a otra clínica, pero mentalízate, pues lo que estoy viendo no me gusta nada, te van a hospitalizar». En pocas palabras, la presencia y decisión de Nelly Irma tiene mucho que ver en mí aún, presencia física en este mundo.

Y así fue. El cardiólogo Pedro Hidalgo Merlín apareció en escena y recomendó a un médico cirujano al que no se pudo localizar, entonces la emergencia obligó localizar a otro y mire que dio resultado. El doctor Enrique Ferrer Peley se enfrentó a mi enfermedad y me habló claro. «No quiero llevarte al quirófano hasta no saber qué está pasando, hay algo allí que no está claro. Otro que entró en escena fue el gastroenterólogo Vinicio León.  Al día siguiente decidieron: «A las cuatro ingresas a pabellón». Así fue, se efectuó la intervención y al despertar me dijo que estaba satisfecho de lo que hizo y que detectó dos cositas por allí que ameritaban se adentrara más en mis entrañas.

Hablo de los médicos, pero confieso que experimenté que la profesión de enfermería es la más sublime del mundo. Tratar a enfermos es un don que Dios solo le da a determinadas personas, no todos tienen esa hermosa cualidad de atender enfermos, eso significa derrochar amor, cariño, sentir todo lo bueno por el enfermo, hablarle, estimularlo, decirle cosas que le inyecten animo al enfermo. Eso lo experimenté en la Clínica Amado a través de Aura «La Colombianita de Oro», Maricruz y Elena.

Cuatro personas manejaron todo con lujo de aciertos. Nelly Irma, Beatriz Núñez Espinoza y nuestras dos hijas Catherine y Carolina. Eso fue día y noche allí al pie del cañón. Con ellas el resto de sus hermanos, todos asumieron la responsabilidad que se requiere en casos como este. La presencia de la familia y su actitud reciben todo el mérito en el feliz término de este episodio.

Ocho días después quise saber cuál era mi estado de ánimo y físico. Me senté frente a mi computadora y comencé a conversar con mis lectores. Entendí entonces que escribir sigue siendo mi mejor elixir, la fuente de mi vida. Decidí además que no los podía hacer seguir esperando, por eso estoy de vuelta.

*** El agua y la noche…

Cuantas personas conocen que dicen que no quieren tomar nada antes de acostarse, porque entonces tendrán la molestia de levantarse durante la noche para ir al baño. Cuando le pregunté a mi cardiólogo el porqué la gente necesita orinar tanto de noche su explicación fue la siguiente: La gravedad mantiene agua en la parte inferior del cuerpo cuando uno está parado. —Las piernas se hinchan—. Al acostarte, la parte inferior del cuerpo —piernas, etcétera— quedan al mismo nivel que los riñones, en ese momento es cuando los riñones solicitan sacar el agua procesada (sucia), porque es más fácil, Por ello todos necesitamos una cantidad mínima de agua para limpiar las toxinas del cuerpo. Muy importante, de acuerdo a mi cardiólogo.
El tomar agua en ciertos momentos maximiza su efectividad en el cuerpo. Dos vasos de agua al levantarse —ayuda a activar los órganos internos. Un vaso de agua 30 minutos antes de cada comida— ayuda a la digestión.  Un vaso de agua antes de bañarse ayuda a reducir la presión sanguínea. Un vaso de agua antes de acostarse evita los infartos y los derrames cerebrales. Mi médico también me dijo que el agua antes de acostarse también ayudará a prevenir los calambres de piernas nocturnos. Los músculos de las piernas están buscando hidratarse cuando se dan esos calambres de pantorrilla y/o muslos.

*** Lamentablemente no todo pudo ser así de feliz. Un centro asistencial, con el gigantesco prestigio de la CA como institución,  merece un personal de primer categoría en todos sus ámbitos,  pero resulta que entre el magnífico cuerpo de trabajadores está infiltrado un miserable caco, un ratero de mala monta, quien se apoderó de mis lentes de sol, los desapareció durante cuatro días y se valió del quite que le hizo una enfermera —sociedad de cómplices que llaman— para devolverlos cuando le dio la gana, luego de que a lo largo y ancho de la clínica se supo lo ocurrido.

*** Me considero el enfermo más sortario del mundo. El período posoperatorio tuvo a la gaita como protagonista de esa recuperación. Mi Vieja Discoteca Dominical se encargó del resto. Las llamadas de las amistades se daban una tras otra, me secuestraron el celular y era una de mis hijas la que se convirtió en mi vocero y daba el parte del día a todos quienes se interesaron por mi estado de salud.

*** Dicho todo esto retomo la esencia de la columna. Les agradezco de todo corazón, a todos en general, el demostrarme tantas muestras de simpatía.

*** María José Chourio Montilla ratificó sus votos como cristiana al hacer la Primera Comunión en el Colegio Virgen del Rosario, allá en Cabimas. Felicitaciones a José Chourio «El Negrón» y a Rosa María por tan significativo acto. Requisito número uno, que ponga a Dios por encima de todas las cosas y se aferre a Él para todo y en todo. Felicitamos a la familia entera, que por cierto se volcó, una camionada entera a Maracaibo por nuestro caso, deferencia que se les agradece.

*** Me enteré de que la gaita había sido declarada Patrimonio Cultural de Venezuela. Los zulianos nos habíamos adelantado a eso, de modo que la alegría fue mínima. Hay algo bien cierto, el gran ganador de todo esto es Nerio Ríos, mi querido Gulliver, a quien sigo respetando y admirando como el «Rey de la Gaita Protesta»  y porque nuestra amistad está por encima de todo. Si ser patrimonio significa que se podrá radiar las gaitas protestas, que Nerio grabó en contra de situaciones y mandatarios de la IV República, eso servirá para que nos demos cuenta de que en 55 años, el país no ha cambiado en nada y para nada, las cosas siguen igual.

*** La adquisición de los medicamentos que me recetaron para mi recuperación, me desalentó porque «no hay» fue la palabra más escuchada en las farmacias a los que acudieron los muchachos en su búsqueda. Pensé que sería de la gente de bajos recurso que tampoco puede adquirirlas y quienes pueden comprarlas no las consiguen. Agrego a mis penurias dos apagones y sendos días sin agua en una semana.

*** ¿Cual programa se atreverá a dejarnos escuchar las gaitas de Filmo Rincón, Heriberto Molina, Neguito Borjas y tantos compositores quienes en su pluma clamaban por justicia a su manera. Tengo la esperanza de que pronto la gaita protesta será la única forma de expresar nuestro modo de pensar. Sepan que esas gaitas no fueron ofensivas en modo alguno, la verdad era el epicentro de su propósito al alzar la voz para protestar.

*** Estuve pendiente de la salud de Jack Pérez «El Último Serenatero»  y a Dios gracias fuimos enviados a nuestros hogares el mismo día. Escuché algo sobre Henry Chirinos y carajo que aun no he podido aclarar de que se trataba, lo mismo con respecto a Luis Vásquez Figueroa, uno de mis maestros del periodismo. Ya tendré oportunidad de enterarme y aclarar.

*** A continuación algo sobre teología.

Esta es una historia que por primera vez veo circular en los mensajes de correo electrónico, por lo que decidí contarla. ¿Por qué Jesús dobla el sudario de lino después de su resurrección? Muy pocos se han dado cuenta de este detalle.  El Evangelio de Juan 20:7 nos dice que el sudario, que se le colocó sobre el rostro a Jesús, estaba echado a un lado junto con las vendas el domingo de resurrección.

La Biblia dedica un verso entero para decirnos que el sudario fue bien doblado, y que se colocó en un lugar aparte —quizá en donde estuvo tendido—. El domingo por la mañana, cuando todavía estaba obscuro, María Magdalena fue al sepulcro y encontró que la piedra había sido removida de la entrada. Ella corrió y encontró a Simón Pedro y al otro discípulo, a quien Jesús amaba. Ella dijo: «Se han llevado el cuerpo del Señor del sepulcro, y no sabemos dónde lo han puesto.

Pedro y el otro discípulo corrieron a la tumba para ver. El otro discípulo corrió y llegó antes que Pedro. Se detuvo, miró dentro del sepulcro, vio las vendas en el suelo, pero no entró. Luego llegó Simón Pedro y entró. También notó las vendas en el suelo, mientras que la tela que había cubierto la cara de Jesús estaba doblada y situada a un lado. Era importante eso? ¡Por supuesto!

*** Para comprender el significado de la servilleta doblada, hay que entender un poco acerca de la tradición hebrea en esos días. La servilleta doblada tenía que ver con el maestro y el siervo, y cada niño judío conocía esta tradición. Cuando el siervo ponía la mesa de la cena para el maestro, se aseguraba de ponerla exactamente de la manera en que el maestro quería. La mesa estaba decorada a la perfección, y luego el criado iba a esperar fuera de la vista, hasta que el maestro había terminado de comer. El siervo no se atrevía a tocar la mesa, hasta que el maestro hubiera terminado.

Ahora bien, si el maestro había terminado de comer, se levantaba de la mesa, se limpiaba los dedos, la boca, y la barba, y hacía un nudo la servilleta y la lanzaba sobre la mesa. El siervo entonces sabía que era el momento para limpiar la mesa. Porque en aquellos días, la servilleta arrugada quería decir, «he terminado». Pero si el maestro se levantaba de la mesa, doblaba la servilleta y la ponía  junto a su plato, el siervo no se atrevería a tocar la mesa, porque la servilleta doblada significaba (…) «¡Volveré!».

¡Quedó escrito. Epa, ya está. Nos vamos!

Comente