Francis Juzga

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12 de junio, 2015 - 2:25 pm
Redacción Diario Qué Pasa

*** No exagero cuando aseguro que todo lo que me sucede viene de lo alto. El pasado lunes me recibieron a la entrada del diario, una especie de simpatía desbordada, todas las reporteras que se aprestaban a salir a la calle en busca de la noticia. No tuve tiempo para pensar que había algo más. Llego a la redacción de deportes y oh my god, la misma había sido decorada para una fiesta de cumpleaños y solo faltaba la piñata. El corazón se me puso así de chiquitico, y es que siempre a mi aniversario le di personal importancia, se limitaba a presentarle mi memoria y cuenta al «Man» de allá arriba.

Pero esta vez todo fue diferente, si me creía apreciado, me lo demostraron a todo dar, una cartelera con testimonios y buenos deseos, terminó de desarmarme y el punto final, el remate, lo escrito por Sandy Ulacio (Negrón) y que tituló: «Los 80 de El Negro que habló con Dios». La palabra de Dios reza que de la abundancia del corazón hablan los labios, y no paré de contarle a todos mis amigos, en todas las llamadas recibidas, lo que estaba sucediendo a mi alrededor. Al final, una oración fue el corolario de lo mucho que me aprecian todas las mujeres de QUÉ PASA. Gracias, mil gracias. Gracias mis hijas hembras, bastantes gracias. Fue algo para recordar, algo para no olvidar. Gracias de nuevo.

Foto: Milagros Sánchez

El equipo de QUÉ PASA sorprendió al jefe de Deportes, Francis Blackman

*** Y se hizo realidad. La Gobernación del estado entregó la remodelada casa prometida a la familia de Jack Pérez. Se respetó la fachada original de la vivienda, para conservar el patrimonio cultural de El Empedrao y en líneas generales, es una hermosa casa, cómoda y que con toda seguridad ha llenado de alegría a Jackie. En aquella lejana galaxia en la que se encuentra gaiteando, pues lo hace cada vez que en alguna estación de radio colocan una de sus hermosas composiciones. Vaya nuestro reconocimiento a las autoridades del estado, que en esta oportunidad hicieron lo justo, con quien tanto aportó al folclor regional. La asistencia social de nuestros artistas debe establecerse y mejorar para que no se sigan dando situaciones dolorosas, entre gente que aportó mucho a la Maracaibo cultural.

*** Fe de errata. En la entrega pasada, al referirme al sacerdote colombiano José Linero, lo señalé como Hedonista (relativo al hedonismo: Religión que hace del placer un principio o el objetivo de la vida) cuando en realidad debí identificarlo como sacerdote Eudista: (miembro de la Congregación de José y María fundada en Caen, en 1643 por San Juan Eudes para la dirección de los seminarios). La observación, muy oportuna por cierto; vino de la síster Nelly Irma, quien no pela ningún gazapo que aparezca en esta columna. Gracias síster, la aclaratoria y la recomendación se han cumplido.

*** El equipo del programa Mi Vieja Discoteca invita a todos los amigos de Fernando Molinares a una misa por el descanso eterno de su alma, que se celebrará el próximo domingo en la santa iglesia de Santa Lucía a partir de las 5:00 de la tarde… Agrego de paso que el espacio cambiará de horario en un esfuerzo por parecerse más a su versión original e irá de 12:00 del mediodía a 3:00 de la tarde o en su efecto de 1:00 a 4:00. El equipo sabe lo conveniente del cambio. Sepan también que ni Aly  con su Monitor Hípico, pudo zafarse de Mi Vieja Discoteca.

*** Esta semana, iniciándose el mes del artista zuliano, recordé mucho a Jairo Auvert. Estoy totalmente convencido de que muy pocos le han dado los méritos que se ganó en vida, en defensa del arte regional. Su gran batalla fue instaurar a junio, como el mes del artista zuliano y lo que se ganó fueron enemigos a granel y aquellos a quienes favoreció, obligando a los empresarios a contratarlos, a las estaciones de radio a difundir más la música de estos artistas. Estoy seguro y lo repito, pocos se acuerdan en estos momentos, para nada, de Jairo Auvert.

¿Con quién no se peleó por defender a los artistas del patio? ¿Cuántos espectáculos no logró parar apoyado por el sindicato, porque en la compensación no incluían a nadie del patio? Debería haberlo recordado con alegría, pero la insensibilidad me duele con todo y que muchos de los nuevos no lo conocieron personalmente, pero sí supieron de su afán en pro de lo nuestro. Un hijo suyo y de Elenita Urdaneta es mi ahijado, me llamaba Padrino Chocolatico, pero ignoro su paradero, a menos que estén fuera del país. La última vez que vi a la Elenita, convertida ahora al cristianismo, fue en un programa que Goya Simoza (la única y auténtica Agüi) nos hizo junto a Doris Salas en Urbe TV. Esta semana, repito, el recuerdo fue para con quien tuve una amistad de lo más hermosa. Esté donde esté Jairo, que lo sepa: sí hay quien lo recuerde.

*** Le contaba que recordé a Jairo Auvert justo cuando hay una confusión en el ambiente. El Día del Locutor, es uno, el del radiodifusor es otra, este se refería al dueño de la estación que hacía su fiesta aparte, con los anunciantes y el locutor, el productor y el técnico de sonido, que si son trabajadores de la radio, se quedaba como la guayabera, de allí que estos montaron su tienda aparte, al igual que los trabajadores de la radio, los que nada tienen que ver con el micrófono, ni la música, me refiero a las oficinistas. Esta política de exclusión se refleja hoy día con marcada insistencia. Alguien que esté más enterado de esta situación se puede tomar la molestia de aclarárnosla. Agradecido de antemano.

*** Cuando una persona de la calidad humana del profesor Julio Fernández, pidió disculpas a sus seguidores en las redes sociales, eso es indicador de que estamos ante una persona de lo más especial. Pero, y siempre hay un bendito pero, el profesor fue víctima, así lo interpreto, de las redes sociales cuando le dieron una información que no estaba confirmada, simplemente porque creyó con fe ciega en su fuente y esta le falló. Lo que le sucedió a mi amigo, como que nos fajamos de lo lindo en Crítica en la década de los 70, da más fuerza la inmensa desconfianza que le tengo a las redes sociales, el medio que a revolucionado al mundo de la comunicación. Las redes están siendo utilizadas en oportunidades con mala fe y a veces hasta en forma perversa.

Cuando se trata de personas como Julio Fernández, no puedo obviar la palabra respeto. No se puede enviar una noticia sino se está en la vía de la certeza. Ocurre que se pretende hacer creer que se está enterado de todo y allí están las consecuencias. El profesor dijo muy claro que quien le envió la nota goza de su entera confianza. Ese detalle hace más grave la situación, y lo lamento. Creo que es la primera vez en su vida como comunicador que el profesor se ve en semejante situación. ¿Gajes del oficio? En este caso no me atrevo a nada. Nuestro respeto y consideración hacia el maestro.

*** A propósito de redes sociales, estas se inundaron con las opiniones de las personas que estuvieron en el Sancocho Gaitero. Hubo críticas por no haber utilizado equis foto, cuando la verdad es que nadie, absolutamente nadie, me envió la de la entrega de la placa recibida, la que según, fue la que debí publicitar. La aparecida nada tiene que ver con el acto y se refirió a un amigo que se había ido de este mundo días antes. Fue mi manera de rendirle honores, lo que indica que la foto publicada debía estar allí primero que cualquier otra. Pienso que hubo cosas más interesantes y que la estupenda jornada no ha sido medida en su justa dimensión, porque la reunión fue más allá de una foto.

*** Me sentí ante la hermandad  gaitera, y cuando lo mencioné alguien me susurró al oído que no me hiciera ilusiones, que estaba ante un espejismo, en el cual nadie daría un paso en falso, demostrando estar en contra de una reunión, que como la vivida, demostraba que la gaita a la hora de sensibilizarse, no tanto ella como los gaiteros mismos, es amable y acoge a todos en un solo abrazo. Aprovecho para saludar a José Cheo Ramos a Jaime Romero y al médico Moisés García. A Maracaibo me traje la impresión increíblemente convincente de que la hermandad gaitera sí es posible allá en Cabimas y que de este lado, a no ser por el Inter Gaitero de Softbol, la fauna es la que domina el ambiente.

*** Quisiera aliviar el dolor que lacera a Frangela, Francia, Francis y Franlipe. Se les fue Oswaldo Antonio, el «Tío Mano», el mayor de la dinastía Urdaneta Vílchez. La familia estaba preparada para el desenlace, porque la voluntad de Dios, la misma que nos negamos a aceptar, es la que define el destino de cada quien, solo que pese a reconocerla al final terminamos por no aceptarla. Por mucha conciencia adulta que se tenga, sus hijos Osvel, Johanna, Osvaldo, Ulises, Carlos y Pastora, tampoco aceptarán la triste realidad, la partida de su padre. Ellos también habían sido preparados para lo inexorable, para cuando llegara tan doloroso momento, pero como dije antes, no es fácil aceptar la situación por muy irreversible que esta sea. Toda la familia ora por el descanso eterno de quien vivió y disfrutó a su estilo, a su manera. Paz a su alma.

*** También la columna se solidariza con la periodista María Colina, quien trabajó aquí en QUÉ PASA, hija de un amigo de primera línea, el profesor Mauro Colina, mi compañero de estudios allá en Lagunillas durante tres largos años y cuyo cuerpo pagó tributo a la Madre Tierra el pasado jueves. Me enteré justo el viernes, día del sepelio, por lo cual no pude acompañar a la familia en tan duros momentos. El descanso eterno y en la paz del Señor está garantizado por cuanto Mauro siempre fue un hombre de Dios.

*** Tampoco es tarde para cancelar el compromiso moral que tengo con la señora María Gómez, por el deceso hace dos semanas de su progenitora doña Petra Gómez, acaecida en Cabimas. Las condolencias van extensivas a toda la familia, quienes están seguros de que doña Petra está en un lugar de lo más maravilloso, donde el dolor no existe, ella se ganó el camino a la eternidad y luz fue lo que abundó en su transitar hacia la mansión celestial. Descanse en paz doña Petra.

*** Freddy Párraga, dilecto amigo, él celebró su cumpleaños y nos fastidió hasta más no poder, reseñándome vía telefónica como lo estaba disfrutando. Al final se autobrindó y en solitario, enconchado en su casa, aduciendo una serie de argumentos que ni él mismo se los creyó. No obstante todo eso, felicito a mi amigo cumpleañero, quien se la pasa rodando entre Maracaibo y Ciudad Ojeda.

*** Carlos Noguera (El Nica) cumplió cincuenta y nueve años (59) ejerciendo la profesión de barbero la que le ha permitido que en Maracaibo sea ampliamente conocido, no solo en los medios políticos, sino que es en el mundo de la comunicación social donde más amigos tiene. Llegar a 59 años como servidor público, convierten a Carlos en una figura popular en Maracaibo, ciudad que le abrió sus puertas y lo tiene como uno más de sus hijos.

*** Quedó escrito. Epa, ya está. Nos vamos.

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