Columna «Francis Juzga» cumpliría hoy 49 años

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16 de marzo, 2017 - 4:26 pm
Beatriz Núñez de Blackman / CNP: 3.212.

Ignoramos cuántos años se requieren para lograr todo lo logrado, escribir. 48 años, 10 meses y 7 días. Consideramos que es una difícil tarea, porque podrían ser muchas las situaciones que tus lectores hayan podido olvidar en ese espacio de tiempo, para muchos largo, para tu familia transcurrió de una manera rápida; pensamos que, además de ser cierto que estas en el cielo disfrutando de la felicidad eterna, físicamente te fuiste, pero estás presente en cada acción, en cada momento, en cada éxito de tus hijos y en cada momento de felicidad futura para tu familia.

Cada año, los 16 de marzo, decías que te sentías en una galaxia, que el corazón te saltaba de profunda alegría y que quisieras compartir esa dicha con todas las personas que de una u otra manera habían sido parte de la historia de Francis Juzga.

Dabas gracias a Dios en el amanecer de ese día, por ese privilegio, pues, con la seguridad que de una forma u otra llevabas alegría a muchas de las personas que cada semana eran tus más leales lectores. Te deleitabas escribiendo tu columna; pocas han llegado a tantos años de vigencia, por eso afirmamos que tu constancia, perseverancia, responsabilidad y el respeto por tu profesión hizo que se mantuviera durante todo este tiempo.

Siempre recordabas cómo nació tu columna y comentabas que un 15 de marzo de 1968, Pedro J. Ávila y la actriz zuliana Nancy Soto, «los padres de la criatura »estaban agotados en la elaboración de una edición especial y les faltaba llenar una página del suplemento, pidiéndote así la colaboración de escribir algo sobre «farándula» para culminar el trabajo. «Llénala, pero de algo que guste» y así nació la columna «Desde la primera fila». Con el pasar del tiempo se convirtió en Francis Juzga. Repetías una y otra vez: «¿Qué sería de la columna si no hubiese recibido la aceptación de mis fieles lectores?», te sentías regocijado cuando te saludaban en la calle y te preguntaban por «Doña Cata» sin conocerla; pero por el solo hecho de haberla hecha protagonista de ésta.

Gracias Dios por el privilegio de haberle dado a Francis esos años de felicidad, pues fue ejemplo de vocación, profesionalismo y constancia, por eso estará presente en el recuerdo de todos.

Tú te adelantaste al encuentro con Dios. De esos 49 años, 40 a mi lado; los primeros como compañero y luego como esposo, dialogamos lo bueno y lo malo, corrigiéndome en el plano profesional. Nos dejaste recuerdos y miles de enseñanzas; sembraste en nuestros corazones el amor puro y desinteresado que solo Dios enseña y por eso tu partida fue física, pero sigues entre nosotros.

Tus 81 años fueron el tiempo perfecto de Dios para que dejaras huellas en nuestras vidas. Nos volveremos a encontrar y a amarnos con el mismo amor sagrado que para ti no tendría olvido, como decía una de tus canciones favoritas.  Nadie podrá ocupar o sustituirte como Francis Juzga, puesto que tú fuiste el reflejo de lo que no queremos saber a veces, pero también la escuela de lo que nos hizo aprender a crecer.

¡Quedó escrito!

Epa, ya está. Me fui a vivir con el Señor.

«El amor nunca deja de ser»

 

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