Sigue el derrame y nada que ver

Jose Pons
18 de julio, 2016 - 12:18 pm
José Pons / @joseponsb

El desconocimiento del origen del derrame, y no controlarlo la estadal petrolera, es sin duda alguna el espejo de lo que realmente pasa adentro de lo llaman la «Pdvsa de todos». El estado de alerta, debe ir más allá que un pago oportuno a los afectados o un manejo mediático del gobernador y otras instancias que lo llevan al “Control de daños” de la revolución. El daño que se le está ocasionando a nuestro Lago, es la afección general a los ecosistemas y las riveras del lago, se está dañando la flora, la fauna, los bentos, el planto, toda la cadena alimentaria.

El Lago de Maracaibo y los ríos del Zulia deberán declararse en emergencia y la intervención y esfuerzos en estos momentos debe partir de las dependencias gubernamentales antes mencionadas y también, incluyen obligatoriamente al ICLAM, Ministerio del Ambiente e Hidrólago. Por lo demás, el gobierno debe avocarse ya a esta situación, incluyendo los alcaldes, que tambien tienen una alta responsabilidad de lo que sucede en el Lago de Maracaibo.

¿Se nos muere el Lago de Maracaibo? Andan en una carrera tras ese objetivo. Gaitas vienen y van, discursos e inversiones tambien, y la situación va de mal en peor. Doce mil litros de crudo se están «derramando» en el Lago de Maracaibo sin ningún control y PDVSA no presenta un plan de mantenimiento o de contingencia y si a esta situación le agregamos las aguas servidas que diariamente son vertidas desde los municipios costeros de nuestro Lago, sin control, sin plantas de tratamiento, entre otro males, logramos afirmar que se nos muere el Lago y tras él, la vida en el Zulia y zonas aledañas.

La situación arrastra un «aval cultural» pérfido, legado por nuestras propias conciencias y compromisos con nuestra cuenca. Hemos dejado a un lado esta instancia de vida, por la indiferencia y la responsabilidad que otros deberían ofrecer y hasta la saciedad conocemos de la ineficacia como el abandono de tantas instancias nacionales, regionales y locales, que asumen estos despachos para la administración y “el negocio de salserines” que absorben los presupuestos y lo redirigen a lo político partidista. Requerimos de soluciones estructurales, no de “«paños húmedos”» en relación a la gravedad que muestra su verdadera cara hoy por hoy.

Pedimos la suma de esfuerzos de lo que hay en materia de ambiente a nivel del estado Zulia y el nombramiento de un equipo de alto desempeño, que se abogue a la solucionar la triste situación de nuestro Lago y ríos en el Zulia.

Sin trompetas ni aclamaciones como en el pasado o presente necesitamos un equipo que se dedique a salvar a nuestro Lago de Maracaibo. Andamos contra reloj y los zulianos nos quedamos sin «vida», literalmente hablando.

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