El secreto del mensaje electoral

lenin tremont
27 de junio, 2017 - 4:41 pm
Lenin Tremont Franco

Periodista, Trabajador Social, Docente, Máster en Educación, Doctor en Ciencias Pedagógicas, experto en Opinión Pública y Percepción del Mensaje, Asesor especialista en diseño e implementación

El mensaje es una parte fundamental del proceso de comunicación política o del intercambio de información entre el candidato (emisor) y los electores (receptores) que se da a través de un canal de comunicación determinado.

El mensaje puede ser escrito, oral o no verbal con la intención de calar en la mente de los electores para generar una percepción o imagen exitosa del candidato.

Para que un mensaje sea bien recibido, hay que construirlo desde la realidad y necesidades, satisfechas e insatisfechas, de los electores y no en función de la realidad política del candidato.

Ese mensaje debe ser homogéneo, coherente, claro, preciso y empático, desde el principio de la campaña hasta el final, para que sea creíble y validado por los votantes.

El candidato y su equipo asesor deberán elaborar mensajes que contacten adeptos y asegure votos, para ello deben conocer su target o el segmento electoral.

El perfil o clasificación del segmento o target se construye, por ejemplo, en función de la afinidad del elector con el partido o el candidato, representado en el voto duro, indeciso o detractor.

El votante duro o fiel: Son aquellos que siempre han votado por el partido político del candidato y lo seguirán haciendo, para ellos el mensaje debe representar la continuidad y no el cambio.

El votante indeciso o «nini»: Son los electores que deciden su voto en el último momento y cualquier candidatura es una opción, para este segmento el mensaje debe ser capaz de mostrar y argumentar la solución de sus problemas y garantizarles una vida más fácil.

Entre los indecisos están los electores flotantes y los críticos, los primeros cambian fácilmente de candidato y partido, poco les interesa la política, sin una ideología estructurada, desinformados, con opiniones políticas escasas o desarticuladas y el segundo segmento son personas informadas y con ideas políticas claras, pero que no han sido convencidos por las opciones electorales.

El votante detractor u opositor: Son aquellos que nunca votarían por usted o su candidato, son votos duros de su oposición, a ellos también hay que llegar con un mensaje respetuoso que no genere rechazo.

La clave en la construcción de un mensaje exitoso radica en conocer ¿cómo son los votantes duro e indecisos?, caracterizarlos, ¿dónde están?, ¿qué piensan de las acciones del Gobierno, de la oposición, de la situación del país?, ¿qué los afecta?, ¿qué anhelan?, ¿a qué le temen?, ¿qué percepción tienen de los candidatos y sus partidos?

El mensaje no puede ser igual para todos los segmentos, puede elaborarse de mil maneras desde la forma pero en el fondo su contenido debe ser inalterable.

Los candidatos deben buscar asesoría de profesionales que le colaboren con el desarrollo y perfeccionamiento de sus habilidades comunicativas.

Una cosa es un mensaje escrito fácil de controlar que incluso puede ser desarrollado por un equipo experto en el área del análisis del discurso.

Otra cosa son los mensajes verbales, donde un candidato puede ser hecho polvo cósmico por un periodista capcioso, habilidoso con sed de resaltar a costa de la destrucción de otro o que simplemente es pagado por la oposición o no comparte su ideología política.

La situación puede ser compleja, ya que el periodista necesita hacer el trabajo y lo mejor es un candidato entrenado por un pool de asesores comunicacionales que le brinde las herramientas comunicativistas que lo conviertan en una caja fuerte indestructible.

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