Raspacupos

qpplaceholder
19 de abril, 2015 - 4:21 pm
Redacción Diario Qué Pasa

¡Verde que te quiero verde! Nos cayó encima una devaluación personal del carajo. Uno llegaba a Maiquetía, al aeropuerto internacional, cargado de tarjetas de crédito de un gentío a la que le habíamos comprado su cupo de dólares, y listo, a vivir el placer en Panamá o más allá, y eso sí, sintiendo siempre el grato olor del éxito.

Pero llegó Marco Torres y mandó a parar. Y ahora sí nos jodimos, porque con esos dólares, como dijo un taxista panameño aquí youtu.be/d2P7tW5gP1I  nosotros desde el 2006 éramos los dueños de la murga panameña. Y de paso, compramos en Costa del Este desde la casa de las muñecas hasta el edificio más grande, porque somos así, llenos de vida, de éxitos. Lo bueno de raspar cupos fue que jodimos también a los que todavía quedaban por allí como gente decente, que parece mentira, pero existen. Ahora esta vaina que nos hizo la dictadura madurista no tiene horario y sí fecha en el calendario. Se acabó lo que se daba y ahora tenemos que inventarnos otra vaina para desfalcar este Gobierno que no nos deja trabajar en paz. Y eso de meternos a bachaqueros ni de vaina, esos son una cuerda de marginales que se aprovechan de productos regulados para revenderlos a los mismos marginales, nosotros somos otra cosa, nosotros trabajamos con dólares, la moneda líder, la moneda que te pone a valer.

Ahora lo que tenemos es que echarle bola a la guerra económica, como dijo Aristóbulo en el programa de Rangel, allí hay que darle duro a Maduro. Y demostrar que este Gobierno es deficiente, no produce, no importa,  no abastece y no tiene precio justo. Ahora sí vamos a ver cómo lo baila Miguel. Vamos a tratar de que falte toda vaina en la viña del señor para ver si estos chavistas se dan cuenta del Gobierno que tienen y salen a la calle y listo, a gobernar nosotros, como debe ser, con productos de todo tipo, con dólares al mejor precio, porque de paso, esos chavistas nunca habían visto un dólar y ahora fue cuando empezaron a verlo y se entusiasmaron, y ese montón de motorizados con tarjetas de crédito como que esa vaina se hubiese hecho para ellos. En fin, que cada quien ocupe el lugar que le toca, y nada de querer igualarse con uno. De paso, nosotros también cometimos ese error en la MUD, quitamos a «Ramoncito» y colocamos a un tipo que tiene una pinta de chavista por fuera y por dentro que no se la quita nadie, por la pinta de marginal que tiene.

El papá de Margot recordó que antes había una lotería que consistía en Raspar la Vieja, y que él se la pasaba en esa vaina y nunca ganó un carajo, en cambio estos raspacupos ganaban todos los días: «Quién me iba a decir a mí que era mejor raspar un cupo que raspar una vieja, esas son las vainas que se ven en este Gobierno». Y se fue al cuarto y lanzó la puerta con toda la fuerza del mundo, tanto que la gente gritaba: «Nos están bombardeando. Nos están bombardeando».

Una vieja se sentó, me canta Margot.

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