Nuestra Virgen Chinita en el Vaticano

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15 de noviembre, 2015 - 3:19 pm
Redacción Diario Qué Pasa

En el marco del histórico Ángelus dominical del Papa en la plaza de San Pedro, ciudad del Vaticano, Roma, el santo padre Francisco le dio la bendición a una réplica de la emblemática tablita de nuestra patrona, la Chinita, que no solo emocionó a todos los zulianos y venezolanos, que estaban presente, sino también a los que disfrutamos la santa misa por televisión. El momento emotivo de ver en el cielo un inmenso rosario tricolor de globos, como símbolo de fe y devoción a la Virgen Morena, con la bendición de Dios a todos los venezolanos, forma parte de la historia de la Virgen María, en la advocación de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y para los maracuchos la tradicional Bajada de la Chinita, con proyección mundial. En la catequesis de Juan Pablo II el 3 de julio de 1996, sobre el relato de la anunciación, se plasma un análisis profundo de la fe de María, cuando el enviado por Dios el Ángel Gabriel, en una ciudad de galilea llamada Nazaret, le propone creer en una maternidad virginal, de la que el Antiguo Testamento, no recuerda ningún precedente. El Ángel le dijo «vas a concebir y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús». María respondió: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

Esto marcó la historia y comienza a producirse la aparición de María desde los años 40 después de Cristo y se ha mantenido en períodos irregulares a través de los 2 mil años desde el nacimiento de Jesús. Las características de sus apariciones son precedidas por múltiples fenómenos tales como la observación de rayos y truenos en un cielo límpido, la aparición de ángeles o nubes de formas con significados milagrosos, es decir, una cruz, unas manos abiertas o la imagen de la Virgen. Las distintas formas de nombrar o referirnos a la Santísima Virgen María se conocen como advocaciones y suele llamarse de acuerdo al lugar donde se encuentre la devoción o circunstancias.

La Virgen de Chiquinquirá es una de las advocaciones con que se venera a la Virgen María en el catolicismo. La historia de Nuestra Virgen Chinita comienza el 18 de noviembre de 1709, cuando un grupo de mujeres que cumplían su diaria labor de lavado de ropas en el Lago, con la luz del amanecer maracaibero, vieron una pequeña tabla lisa, que tomó una anciana, porque la necesitaba para tapar la tinaja de agua y la llevó a su casa. Con el uso, la madera comenzó a mancharse y con la limpieza apareció una imagen religiosa que llevó a la viejita a colocarla en un sitio especial y al poco tiempo ocurrió el milagro. La casa se iluminó y con haces meridianos los vecinos vieron a la Virgen de color mestizo y de faz indígena sobre la milagrosa tablita. La Virgen escogió su propio santuario y en procesión fue llevada a la ermita de San Juan Dios, construida en 1686. En su altar mayor se celebró misa por primera vez el domingo 17 de octubre de 1858 y con ello se bautizó la parroquia Chiquinquirá.
El 18 de mayo de 1920 el papa Benedicto XV distinguió con el título de Basílica Menor a la ermita y los zulianos la bautizaron Basílica de Chiquinquirá. A pesar que desde el 16 de julio de 1917 se había dispuesto la coronación canoníca de la Chinita, fue el 18 de noviembre de 1942, con la asistencia del presidente de la República Isaías Medina Angarita, su gabinete y en el marco del suceso que más ha reunido gente en Maracaibo, se efectuó el acto de coronación efectiva de la Virgen. Ese día se vio engalanado de palomas con los colores del tricolor patrio, lluvia de flores desde los aviones de la Fuerza Aérea y saludos con salvas de cañón de la Armada de Venezuela en honor a la Patrona.

Con mucha fe y devoción asistamos a la celebración de las actividades planificadas en la ciudad para honrar a nuestra Virgen Chinita, pero manteniendo siempre una conducta cívica ejemplar, para que nuestros visitantes nacionales e internacionales sientan la hospitalidad de los maracuchos y disfruten de todas nuestras costumbres religiosas, culturales y musicales. Gloria a ti, casta señora de mi pueblo bravo y fuerte, que en la vida y en la muerte ama y lucha, canta y ora! Contamos con vos!. @funmara500.

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