¿Y si la soberanía popular manda a parar?

qpplaceholder
24 de mayo, 2015 - 2:28 pm
Redacción Diario Qué Pasa

La burguesía ruín, siempre  ha sido parasitaria, ha hecho su real gana en Venezuela, y el Gobierno Revolucionario Bolivariano luce cansado para frenar  sus miserias.

No hay oposición válida a la Revolución Bolivariana, en el marco de la tolerancia y de la convalidación al poder de la ruinosa burguesía nacional y sus alianzas trasnacionales, en su antipatriótico deseo de entregarle la soberanía  de Venezuela al imperialismo yanqui.

La MUD ha quemado sus últimos disfraces, y sus pocos partidarios ya no quieren acompañarla a las urnas, que ya no son electorales.

La burguesía, dueña del Estado burgués, no tolera una junta administradora que toque, aunque sea levemente sus intereses, y como no puede quitar al Presidente, sin desconocer la soberanía popular, ha traído, por medio de lacayos de toda laya, a paramilitares colombianos, blanqueo de capitales, el diferencial cambiario fraudulento bolívar-peso, bachaqueo y dolarización encubierta para elevar los precios de las necesidades de vida, hasta hacerlos inalcanzables para cualquier aumento de salario.

El Gobierno Revolucionario Bolivariano parece no tener una estrategia para combatir el ataque, y se ha desgastado resistiéndolo; continúa otorgándole dólares a la burguesía para que importe los bienes y servicios, que nosotros no hemos sido capaces de producir; el terrorismo burgués importa lo que quiere, y casi todo el volumen de las divisas asignadas, van a parar al mercado negro;  se empecina en seguir tratando el problema con mecanismos muy débiles: los mercachifles no respetan a la SUNDDE, la policía y la Guardia Nacional, van a los supermercados a brindarle protección a los bachaqueros y al ladronismo empresarial, recogiendo migajas del negocio.

Cada mercachifle tiene un sellito de precio justo para cada artículo sin que este coincida con la regulación establecida por el gobierno revolucionario bolivariano; cuando una víctima del robo exprés reclama, el ladrón disfrazado  de comerciante le contesta: «Ese es el precio».

Es necesario un plan de salvación de nuestra economía que pueda estabilizar el equilibrio entre el precio de las necesidades de vida y el salario de la clase obrera y trabajadora de la ciudad y el campo; es preciso eliminar la divisa negra como reguladora de la relación precio ganancia, más allá de cualquier pretensión competidora para neutralizarlo; es urgente medidas sancionatorias para todo aquel o aquella que este relacionado, directa o indirectamente con el dólar y el bolívar negro. A propósito, el bolívar ha sido devaluado clandestinamente, 40 veces  con relación a su valor real, es decir cuesta un poco más de 400 pesos por bolívar, y las mafias del imperialismo sólo dan 10.

La burguesía sigue avanzando en su enseñanza de la locura de cómo ser rico con la paga de la cola para desaparecer los regulados o para revenderlos en el barrio, 40 veces más o menos del valor de compra, a la hermana, a la tía, al vecino o la antigua amiga.

Contra las mafias que el imperialismo ha montado aquí con nuestra propia gente para robarse a Venezuela, no vale ningún discurso, sino la acción decidida de todo el bravo pueblo venezolano, amparado en el artículo 5 de la CRBV: «La soberanía reside en el pueblo». Es la movilización del Poder Popular, que está expresado en el vocativo de todos los ministerios; pero que todavía no ha actuado como expresión suprema de la soberanía frente a la agresión económica imperialista en contra de Venezuela.

¿Será que manda a parar la Soberanía Popular?

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