Estrategia de la campaña permanente

Lenin Tremont Franco
8 de mayo, 2017 - 9:53 am
Lenin Tremont Franco / Instagram: Lenin.tremont

Periodista, Trabajador Social, Docente, Máster en Educación, Doctor en Ciencias Pedagógicas, experto en Opinión Pública y Percepción del Mensaje, Asesor y especialista en diseño e implementación de campañas comunicacionales

 

La campaña permanente es una estrategia que se refiere a la presencia contaste en los medios de comunicación y las redes sociales de empresas, productos, organizaciones, gobiernos, partidos políticos y sus representantes, con el objetivo de vender más, construir y mantener el apoyo de los consumidores o los electores.

En Venezuela en los últimos años las campañas permanentes se apoyan en la comunicación política que ejercen los funcionarios desde los poderes públicos, en especial, el ejecutivo y el legislativo, con proyección mediática nacional o internacional.

En el país la campaña permanente se ha convertido en perpetua, una bandera siempre izada con temas que marcan las pautas publicitarias y noticiosas, una matriz distinta cada día, que depende de quien pique primero en las redes sociales o en los medios de comunicación social.

Los políticos, en el poder, no solo necesitan el apoyo de los electores el día del sufragio sino que también requieren sostener ese respaldo para gobernar, que les garantice la permanecía y continuidad de su proyecto y partido político.

En una sociedad polarizada las campañas permanentes garantizan la fidelidad de los votos duros y con cada tema o mensaje que atienda las necesidades y expectativas básicas de los indecisos o los llamados “nini” se fortalece el apoyo en las bases.

Las campañas permanentes, tienen como objetivo mantener vigentes a los políticos en las mentes de los electores, por medio de sus discursos persuasivos y cautivadores.

Un tema por excelencia en la historia mundial de las campañas permanentes es la guerra, por ejemplo El Libertador Simón Bolívar, quien fue el único líder mundial que desarrollo una ofensiva guerrerista para liberar y no someter, en el Manifiesto de Carúpano, pidió al pueblo tener fe en la victoria final pese a la inminente pérdida de la II República y coronó su llamado con “Dios concede la victoria a la Constancia”

Otro hombre muy activo que utilizó el tema de la guerra permanente fue Napoleón Bonaparte, que buscó siempre estar en el ánimo del pueblo para el expansionismo y la dominación, que quedó resumido en una de las frases más conocidas del emperador francés: “La victoria pertenece al más perseverante”.

La constancia y la perseverancia son los dos motores de la campaña permanente.

En la historia contemporánea tenemos ejemplos como los presidentes estadounidenses que para elevar su popularidad se lanzan una guerra, un ataque nuclear o una invasión contra otra nación.

El ejército estadounidense lanzó la “madre de todas las bombas” en una operación contra el Estado Islámico (EI) en la provincia afgana de Nargarhar, frontera con Pakistán. Lo que le subió la popularidad al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diez puntos en todas las encuestas.

Con las campañas permanentes los políticos buscan que el porcentaje de quienes los rechazan se minimice, que su gestión gubernamental sea aprobada y respaldada por la mayoría, que su imagen esté posesionada de forma positiva en las mentes de los electores.

De su asesor comunicacional depende el  éxito de la campaña electoral pero también los momentos decisivos en su gobierno y su reelección, un error, un acierto o un detalle en la comunicación política puede significar el fracaso o asegurar el triunfo.

Comente