Por un eslogan usted pierde o gana

Articulista
29 de mayo, 2017 - 10:07 am
Lenin Tremont Franco / Instagram: Lenin.tremont / lenin.tremont@gmail.com

Periodista, Trabajador Social, Docente, Máster en Educación, Doctor en Ciencias Pedagógicas, experto en Opinión Pública y Percepción del Mensaje, Asesor y especialista en diseño e implementación de campañas comunicacionales

Un eslogan es un mensaje claro, simple, conciso, tajante y directo para posicionar y describir,  en quien lo escuche, lo lea o lo vea,  su marca, producto, servicio o político.

En tres o cuatro palabras, se debe resumir un eslogan, presente en ritmos,  juegos de palabras, rimas u onomatopeyas pegajosas relacionadas con su filosofía, compromiso o la promesa que debe colonizar las mentes de sus clientes o electores, que los condicione al momento de decidir, por lo que lo hace diferente, sus potencialidades y beneficios.

Un eslogan debe ser fácil de recordar, explicar, entender y difícil de olvidar, allí entra en juego la mnemotecnia o nemotecnia como proceso psicológico que consiste en establecer una asociación o vínculo para que las personas recuerden su marca, servicio, producto o candidato. Por ejemplo:  BMW (“¿Te gusta conducir?”), MasterCard (“No tiene precio”).  “Red Bull te da alas”. Estos lemas sencillos, son relacionados psicológicamente con esas marcas, muestran un beneficio y  transmiten su la personalidad.

En la historia de los eslóganes políticos exitosos tenemos por ejemplo el que usó Adolf Hitler para asumir el poder, “make Germany great again” (“Hacer que Alemania sea genial de nuevo”) buscaba revivir el sentimiento de orgullo nacional. Donald Trump, utilizó un lema parecido en su campaña electoral, que rezaba: “Make America great again” (“Hagamos a EE.UU. grande otra vez”) el cual tuvo una gran acogida por su electorado.

Un eslogan debe ser capaz de estimular el deseo a nivel consciente e inconsciente de sus potenciales clientes o electores, apelando a la necesidad de comprar su producto, usar su marca, contratar sus servicios o votar por usted.

Ese eslogan que usted necesita para lograr los objetivos de su empresa o su campaña electoral debe ser ingenioso,  original, que apele a la curiosidad, que sorprenda  y eso parte del análisis de la idiosincrasia, contexto y circunstancias de sus potenciales clientes o electores.

Por ejemplo, en Venezuela, tenemos los eslóganes diseñados e implementados en la campaña electoral para las elecciones del 7 de octubre de 2012, por los candidatos presidenciales Hugo Chávez y Henrique Capriles, cuyos mensajes fueron dirigidos praa cautivar a los indecisos, los “nini”.

Por un lado el candidato a la reelección, Hugo Chávez, utilizó el slogan, “Corazón venezolano”, con el propósito de enganchar, a través de la lucha por el gentilicio y lograr activar todos los resortes psicológicos emocionales del elector venezonalista, patriota, nacionalista. Además de demostrar que a pesar de atravesar por una enfermedad, él primero pensaba en su pueblo y su país.

Henrique Capriles optó por la racionalidad y enfilo con el slogan “Hay un camino”, dirigido a los sectores descontentos con la bandera de profundizar el Socialismos, la idea fue persuadir a los que se sentían amenazados por el proyecto político de izquierda, de que había una esperanza y debían votar por él.

Luego denunciaron que el eslogan “There´s a way” (Hay un camino) era usado por las cadenas farmaceúticas de los EEUU Walgreens, lo que presuntamente no parecía ser coincidencia, por la relación de la campaña de Capriles con la multinacional de la publicidad Leo Burnett, principal proveedor de mercadeo de la citada cadena de farmacias.

Para que a los consumidores o electores se les grabe y repitan consiente e inconscientemente su slogan, usted necesita un asesor comunicacional que le diseñe esa pequeña y mágica frase, que impacte y persuada.

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