Chile y Venezuela, en la carrera por desarrollo 60 años después

fjO0GtXa
28 de agosto, 2017 - 5:37 pm
Néstor Rincón

Néstor Rincón

Chile y Venezuela comenzaron una carrera por el desarrollo socioeconómico en la década de los 50s y hasta principio de los 70s. Venezuela había sacado una gran ventaja

En 1.973 con el golpe de estado contra Allende y la elección de Carlos Andrés Pérez como presidente todo indicaba que esa ventaja se ampliaría. Sin embargo, al contrario de lo esperado, la ventaja comenzó a reducirse y hoy es Chile quien ha tomado una enorme ventaja. Veamos los hechos:

En 1952 Jorge Alessandri fue electo presidente de Chile siendo el primero de tres mandatarios chilenos en participar en la competencia hasta la década de los 70s. Alessandri hombre educado y graduado con honores, tiene fama de honesto y posee experiencia previa como ministro de hacienda, senador y presidente de las empresas más importantes de ese país, representa un gran oponente a Marcos Pérez Jiménez que para el mismo año era designado presidente de Venezuela. También graduado con los más altos honores representa un duro contenedor.

Mientras Alessandri comienza su gobierno con un ambicioso Plan de Reforma Agraria para expropiar y repartir el 50% de las tierras cultivables en Chile; Pérez Jiménez lo hace poniendo en marcha el más ambicioso Plan de construcción de obras públicas en Latinoamérica, que produce envidia a los chilenos y otros vecinos. Con su propuesta de El Nuevo Ideal Nacional en solo cinco años construye las más importantes obras públicas de la historia del país, algunas de ellas de calidad mundial y otras como el Aula Magna de la UCV tan impactantes que fueron declaradas patrimonio de la humanidad por la ONU. En esta etapa Venezuela va ganando holgadamente la carrera.

En 1964 los chilenos eligen a Eduardo Frei quien profundiza la Reforma Agraria y asigna grandes recursos públicos a la educación. En Venezuela una Junta de Gobierno presidida por el almirante Wolfán Larrazábal comienza un programa populista de reparto de ayudas en los ranchos de Caracas y otras vaguedades. Chile reduce la ventaja que le había sacado nuestro país.

Betancourt y Caldera hacen un esfuerzo en la educación y nivelan un poco la carrera, pero ya el populismo y rentismo petrolero comenzaban a ganar adeptos en el seno de sus partidos políticos. Mientras los gobernantes chilenos se afincan en la Planificación como método de trabajo para alcanzar buenos resultados, en Venezuela la improvisación y corrupción comienzan hacer estragos y los niveles de desarrollo caen estrepitosamente. Chile se acerca a pesar de que es azotada por devastadores terremotos.

Llega la década de los 70s y Allende un medico socialista con amplia experiencia en materia de salud muere al tercer año de su mandato en un cruento ataque militar al Palacio de Gobierno en medio de un golpe militar en septiembre de 1973, mientras que en Venezuela es elegido presidente Carlos Andrés Pérez. Estos hechos parecen indicar que Chile se hunde y Venezuela ampliará otra vez la ventaja. Sin embargo nuevamente sucede lo contrario, durante los siguientes años la dictadura de Pinochet logra estabilizar la economía y entrega el poder a gobiernos democráticos que persuadidos de la importancia de mantener los Planes de desarrollo y la continuidad administrativa, no sólo disminuyen la ventaja sino pasan a ganar la carrera por el desarrollo a Venezuela, cuyos gobernantes siguen empeñados en improvisar en sus gestiones de Gobierno.

Hoy en el 2017, Chile gracias a la disciplina de sus gobernantes que supieron poner a un lado sus diferencias políticas y anteponer a sus intereses personales y políticos, Y anteponer los grandes intereses de esa nación, lograron que su país fuera admitido en la OCDE el club de los 35 países más ricos y exitosos del mundo, y este muy cerca de ser catalogado como el primer país suramericano desarrollado; mientras que Venezuela, se encuentra en un proceso de ruina colectiva, debido a la negativa de sus gobernantes en aplicar como lo ha hecho Chile planes estratégicos de desarrollo.

En Venezuela la aplicación de la Planificación Estratégica para lograr buenos resultados de desarrollo no sólo sería una lógica acción por la referencia de los buenos resultados obtenidos por Chile y los demás países que también se han desarrollado gracias a ese método de trabajo, sino que además obedecería al cumplimiento de un mandato constitucional, toda vez que el artículo 299 ordena a todos los gobernantes en todos los niveles de gobierno aplicar la Planificación Estratégica de consulta abierta como herramienta para lograr los objetivos de desarrollo formulados en esa norma que establece el Sistema Socioeconómico de la Republica.

¿Tenemos oportunidad de recuperar la ventaja que nos ha sacado Chile? Si, sólo a partir del momento que elijamos gobernantes capaces y honestos que se comprometan a aplicar la Planificación Estratégica como fundamento de su gestión de Gobierno.

Aceptaremos el reto tan pronto los ciudadanos lo exijan.

Si usted quiere ayudar a que Venezuela reduzca la ventaja que nos ha sacado Chile en materia de desarrollo socioeconómico, envíe este artículo a sus contactos y más nunca en su vida vote por candidatos que de antemano usted sabe que no son personas capaces ni honestas para ejercer cargos de Gobierno y menos para comprometerse con aplicar planes de desarrollo.

Comente